El anuncio de la reestructura que hará la multinacional alemana BASF en Uruguay provocó un gran impacto en el ámbito político, empresarial y sindical. Se espera que, de forma paulatina, la empresa despida a entre un 30% y 40% de su plantilla, que está integrada por unos 1.200 trabajadores aproximadamente, en un plazo de entre dos y tres años.
Si bien la noticia se supo en horas de la noche el pasado lunes, la empresa aún no ha brindado información a la opinión pública ni de forma privada a distintos organismos. El Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) convocará a una reunión en las próximas horas a los directivos de la empresa para conocer más detalles.
Tal como anunciáramos, ayer martes comenzaron a realizarse reuniones para informar a los trabajadores acerca de la reestructura. Este miércoles, se organizó un encuentro virtual tipo Zoom entre directivos y empleados en el que se ratificó que la empresa reducirá gran parte de su personal en Uruguay.
Asimismo, desde la Cámara de Comercio y Servicios (CCS) y la Cámara Uruguaya de Tecnologías de la Información (CUTI) señalaron a Montevideo Portal que aún no cuentan con información de primera mano sobre los motivos de BASF para realizar la reestructura y esperan obtener más detalles en el correr de la jornada.
El presidente de la CUTI, Amílcar Perea, dijo en diálogo con Subrayado que dirigentes de BASF en Uruguay habían planteado un problema en el desfasaje entre el crecimiento de los costos que se actualizan en pesos y la baja en la cotización del dólar: “Eso hace una brecha que está afectando fuertemente la competitividad; nos lo advertía BASF y otras empresas”.
A su vez, planteó que la pérdida de competitividad está socavando a todo el sector servicios: “Es una situación que nos afecta a todos y estamos muy lejos de una situación puntual de una empresa. Creo que estamos en una situación coyuntural del país”.
Si bien la multinacional alemana no es socia de la Cámara de Zonas Francas del Uruguay (Czfuy), un directivo de dicha gremial comentó a Montevideo Portal que coincide en que hay un problema de competitividad que es “transversal” y “está pegando mucho” en las empresas dedicadas a los servicios. “Para las zonas francas es una alerta grande porque el 50% de las exportaciones y el 60% del empleo son servicios”, agregó.
La situación de la empresa también generó alarma en el sector sindical: el presidente del Pit-Cnt, Marcelo Abdala, aseguró estar “consternado” por la situación. “Vamos a tener una comunicación con el Ministerio de Trabajo, obviamente, es central la participación de los trabajadores”, comentó este martes en rueda de prensa.
“Quiero recordar que en el Consejo Superior Tripartito quedaron pendientes una serie de ámbitos que pretenden incorporar a la normativa nacional algunos convenios de la OIT (Organización Internacional del Trabajo), entre los que está el convenio que establece la necesidad de regular el despido sin causa justificada”, agregó.
Abdala señaló que “no está bueno” que un trabajador “que aporta todo” en su trabajo “se entere de la noche a la mañana que se queda sin trabajo”. “Hay que buscar otras formas de negociación previa y de diálogo previo, que muchas veces no sucede”, finalizó.