La lesión de rodilla que tuvo Abel Hernández en su redebut con Peñarol ante River Plate argentino en enero pasado ha dado mucho de qué hablar, debido a que, desde el principio, se manejaron diferentes plazos de recuperación.

La resonancia que se realizó luego del golpe arrojó que sufrió un esguince de rodilla izquierda grado 2, por lo que decidió viajar a Barcelona, España, para tratarse en el Instituto Cugat, que ofrece “el mejor tratamiento” para este tipo de lesiones en el mundo.

Quien lo está atendiendo es el doctor Miguel Vázquez, un traumatólogo especialista en rodilla, quien contó este miércoles que “con ecografía” le diagnosticaron además “una lesión ligamentosa”, por lo que le propusieron realizar “un tratamiento con plasma rico en factores de crecimiento”.

“Lo dejamos quieto unos días, con una rodillera para inmovilizar esa lesión de ligamento, y como hacemos siempre con casos similares, lo seguimos de cerca con una fisioterapia muy específica”, dijo en 100% deporte de radio Sport 890.

“Lo normal es que, incluso, luego necesitemos un nuevo control ecográfico, y a veces una nueva infiltración en ese ligamento con factor de crecimiento”, añadió.

Vázquez, además, relató cómo trabajan en el Instituto Cugat: “Lo que abogamos es por tratamientos regenerativos, es decir, favorecer la recuperación deportiva y que ese retorno a la vida normal, y en su caso a la alta competición, sea de forma precoz. Si podemos, buscamos ahorrarle una cirugía al paciente”.

En tanto, la recuperación de Hernández “es buena”, pero su vuelta a las canchas parece más lejos de lo que se preveía en un principio.

“Las normas no existen para todos, e intentando generalizar un poquito, lo normal es que el paciente, habiendo hecho un buen tratamiento, en torno a los tres meses podría estar ya haciendo una actividad deportiva de alto nivel”, afirmó.

Días después de confirmarse la lesión, se barajó la posibilidad de que esté unas dos semanas fuera de los terrenos de juego, pero luego se elevó a entre uno y dos meses, y ahora su médico aumentó a tres.

“Le haremos un seguimiento estrecho hasta que esté pronto para volver” a Uruguay, concluyó.