Ronald Araujo rompió el silencio y habló por primera vez de sus problemas mentales que lo mantuvieron fuera de las canchas durante varias semanas, en una entrevista publicada el miércoles por el diario catalán Mundo Deportivo.
La situación explotó con la derrota del Barcelona ante el Chelsea (3-0) a finales de noviembre por la Champions League, en un partido en el que Araujo fue expulsado cuando el marcador era aún de 1-0.
Tras las críticas recibidas, con el beneplácito del Barça, el futbolista de 26 años decidió frenar para intentar recuperarse.
“En el momento, con la adrenalina, te vas para afuera. Te sentís triste, pero después, cuando termina el partido, se te cae todo arriba”, explicó Araujo al ser preguntado por el momento en el que tomó la decisión de parar.
“Ya sentía que no estaba bien, esa es la verdad, pero por inercia uno intenta seguir, y a veces necesitas ayuda. Llevaba un año y medio con ansiedad, que se volvió depresión, y estaba jugando así”, admitió.
Comprensión y ayuda del club
El jugador reconoció que ese día, el 25 de noviembre frente al Chelsea, se dio cuenta de que “necesitaba hablar con profesionales y con el club” para que lo pudieran ayudar.
“Desde el primer momento lo entendieron y desde el club me brindaron todo lo que necesitaba para recuperarme”, destacó.
“Cuando decidí parar, no me imaginé todo el boom que iba a ser, pero al final estamos en el Barça. Me mandaron mensajes muchos jugadores de otros equipos, de Italia y Alemania, valorando lo que había hecho y algunos contándome que ellos lo habían pasado, pero que se lo guardaron por miedo”, contó.
El futbolista insistió en que llevaba tiempo sin sentirse bien: “Uno intenta ser fuerte, quizás por las raíces que tiene, de donde viene, empieza a tirar para adelante, pero yo sentía que no estaba bien; no solo a nivel deportivo, sino también a nivel familiar y personal”.
“Ese momento fue cuando hice clic y dije: ‘algo está pasando, necesito levantar la mano y pedir ayuda’. Yo soy de los que se guarda todo, pero también hay que entender que hay profesionales que te pueden ayudar, dar herramientas para saber cómo manejar ciertas situaciones”, subrayó.
Ahora, el defensa asegura ver “las cosas desde otro punto de vista” y que ya pasó “lo peor”. “Hoy me siento una persona totalmente diferente”, aseveró.
Sobre el sorpresivo viaje a Israel, reveló: “Soy cristiano, entonces fui a un lugar con mucha historia para el cristianismo. Necesitaba tener ese tiempo de poder estar tranquilo y reencontrarme con lo que creo, con Jesús. Tenía muchas preguntas y me sirvió muchísimo, me dio mucha paz y respuestas”.
El daño de las redes sociales
Araujo también alertó del daño que pueden ocasionar a los futbolistas las redes sociales: “Yo intento abrir el paraguas y taparme, pero cuando tocan a la familia es muy jodido (...) Me acuerdo un día tomando mate con mi mujer, vi que le cambió el semblante mientras miraba el teléfono y se le cayeron las lágrimas. Le pregunté qué vio, qué pasó. ‘No entiendo la maldad de la gente, están deseando la muerte a nuestras hijas’, me dijo”.
“Cuando las cosas llegan a esa dimensión, te replanteas muchas cosas, ves qué loca está la sociedad o qué loca está la gente en las redes sociales”, agregó.
“Mi mujer ha sido muy valiente, porque tenemos dos hijas chiquitas y ha tenido el coraje de estar con ellas y darme a mí esa fuerza que necesitaba”, destacó, y ahondó: “Mis padres y mi hermano lo sufrieron mucho. Cuando le conté a mi padre la decisión de parar, no entendía mucho… gente del campo, es más jodido con el tema de los sentimientos, pero me dijo ‘lo que vos hagas, yo te apoyo’”.
Dos meses después de tomar la decisión de parar, Araujo regresó al equipo titular del Barcelona el pasado 3 de febrero, en la eliminatoria de la Copa del Rey contra el Albacete.
En ese encuentro, el Barcelona se impuso por 2-1 con un gol del defensor uruguayo, que celebró con un abrazo a su técnico, el alemán Hansi Flick. “Me sentí muy a gusto. Creo que hice un lindo partido. También pude ayudar con el gol y me vino muy bien”, concluyó.