Florencia Astori de Boni, hija del fallecido economista y político Danilo Astori, es docente especializada en dificultades del aprendizaje y encargada del área de Cultura del Museo Gurvich. Dicha institución está en manos estatales desde enero de 2019, cuando fue adquirida a la familia del artista José Gurvich.

La compra del museo fue en su momento objeto de críticas desde la oposición y generó chisporroteos políticos. Graciela Bianchi, en aquel tiempo legisladora de la oposición, criticó la forma en que se hizo la adquisición, y la entonces ministra María Julia Muñoz salió al cruce de quienes condenaban la acción.

Junto con la compra del museo —incluso antes— nació una “leyenda urbana” al respecto que proponía que el museo había sido comprado por orden de Danilo Astori como regalo para su hija. Ella lo comentaba en diciembre de 2018.

Desde entonces, esa falsa información no ha dejado de circular, matizada con variantes y agregados acerca de sus ingresos. En agosto de 2019 se hizo viral en WhatsApp la falsa información de que era gerenta del museo y cobraba un sueldo de 280.000 pesos, infundio que fue analizado y desmentido por la plataforma de chequeo Verificado.Uy

Consultada entonces al respecto, aclaró que su cargo en la institución era particular y no público, y que percibía allí un salario inferior al que gana como maestra de primaria, su segundo empleo.

En ese entonces, Astori decidió denunciar sistemáticamente ante el departamento de Delitos Informáticos a las personas que continuaban difamándola, en la convicción de que “formalizar el acoso en redes sociales es la única forma de frenarlo”.

En los últimos días, la docente anunció su adhesión al sector frenteamplista Espacio Socialdemócrata Amplio. Quizá debido a esa noticia, la paparrucha acerca del “museo comprado por papá” tuvo un nuevo rebrote en Twitter, y Astori Boni volvió a responder como lo hiciera antes.

En ese sentido, intimó a una usuaria de X que el pasado viernes divulgó la mencionada calumnia, y consiguió que la internauta en cuestión se rectificara y ofreciera disculpas.

“Es crucial promover la honestidad y la veracidad en la comunicación digital para construir una sociedad informada y responsable. Seguiré dando batalla”, escribió.

Asimismo, anunció que recurriría a la Justicia para denunciar a un segundo internauta que había publicado también la noticia falsa.

La decisión de Astori fue objeto de numerosas respuestas, muchas de las cuales encomiaban su empeño en batirse con la hidra de las desinformación en las redes sociales. Tampoco faltaron los memes y bromas y —curiosamente— quienes respondían replicando la misma mentira que era tema central en la publicación.