Montevideo gastronomico
Escribe Flavio P. Terra
Chef
En muchas ocasiones, cuando tenemos fiestas en casa, sea cumpleaños, reuniones o demás, surge el mismo problema: ¿qué preparamos? Y, en la mayoría de las veces, terminamos comprando algo o haciendo pizza y torta de jamón y queso.
Para ayudarlos en esos momentos, hoy hablaremos de tapas. Usaremos la imaginación para salirnos de la tablita de fiambres y quesos, que todos sabemos son riquísimas, pero...
Siempre debemos usar elementos que sean fáciles de hacer y que se conserven, siempre sobra y a todos nos gusta levantarnos al otro día a comer "requeches" -dijera mi madre-.
La mayoría de las veces a las aceitunas las sacamos del paquete, las ponemos en un plato y así van a la mesa. Entonces, ¿por qué no hacer que esas mismas aceitunas cambien un poco de ambiente? En un viaje que hice a Barcelona vi infinidades de tapas, con ingredientes que en muchas ocasiones no conocía.
Fue allí donde Ignacio Pieri, un chef uruguayo, encargado de la cocina de un restaurante en San Cugat del Valles (un pueblo cerca de Barcelona) me hizo ver pequeños detalles a los cuales no había prestado atención.
Una idea para las aceitunas
Podemos abrir el paquete un día antes, y ponerlas en conserva con morrón, cebolla y ciboulette (todo picado bien finito). Van a notar y mucho la diferencia, en gusto y aspecto.
En lo que hace a quesos, en Uruguay hay infinidad y de muy buena calidad, sólo
hay que saber aprovecharlos al máximo. Un buen queso crema con hierbas o un
queso de cabra con perejil son excelentes.
De quesos podríamos hablar por días, pero es mejor dar ideas de qué hacer con
ellos. Allí es que entra en juego la brusqueta (es el pan sobrante del día anterior
o de dos días).
¿Cómo hacerlo?
Cortar el pan en fetas ni muy finas ni muy gordas, y tostarlo en el horno con un poco de aceite de oliva. Si le agregamos alguna hierba que nos guste, podemos agregarle sabor. También se puede untar con ajo.
Y luego comenzamos a "ponerle cosas por encima": una feta de jamón crudo (con aceite de oliva para que no quede tan seco), o un poco de queso de cabra con un poquito de pasta de aceitunas.
Las brusquetas de quesos son muy ricas si están bien planteadas, podemos entonces hacer desde una brusqueta Capresse con muzzarella, tomate y albahaca, o por qué no, animarnos a una brusqueta de queso gorgonzola.
Cuando hablamos de tapas a todos nos vienen a la mente España, mariscos. Aquí tenemos que pensar algo que guste, pero que además rinda. Los calamares salados y rellenos son exquisitos, los langostinos o camarones en pimentón ahumado, pulpo con ajo y perejil o mejillones a la provenzal.
En NY hay muchos lugares donde uno puede ir a comer tapas y con muy diferente estilos de comida. Si están o vienen a NY, no pueden dejar de conocer Pipa, un lounge de tapas latinas espectaculares. Tampoco pueden dejar de conocer ñ, un local en el Soho que tiene tapas bien españolas y los miércoles se puede escuchar flamenco en vivo.
Además, en mi restaurante estamos sirviendo, después de las 11 de la noche,
tapas mediterráneas (una fusión de las cocinas española y francesa).
Para muestra, un botón
Brochette de langostinos
al romero
![]() Ingredientes • 250 g de langostinos medianos • 1 diente de ajo • 1 atado de romero • 15 g de pimentón • Aceite de oliva • Aceite de maíz |
Pelar los langostinos.
Marinarlos en aceite de oliva, un diente de ajo y el pimentón ahumado.
Dejarlos reposar durante 2 horas.
Sacar las hojas de romero y pinchar el langostino en el cabito del romero, dejándole algunas hojas para mayor presentación.
Calentar una sartén y cocinarlos vuelta y vuelta con un poquito de aceite de maíz.
Las hojas de romero que sacamos del cabito, picarlas bien chiquititas
y espolvorearlo por encima de los langostinos, una vez cocidos.
Hasta la próxima,
Flavio P. Terra
Si tienen dudas o necesitan alguna idea, pueden comunicarse vía email a [email protected], y les aclararemos las interrogantes lo más rápido posible.



