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La pequeña de dos años eligió la muñeca como premio por dejar de usar pañales, pero la cajera cuestionó la elección porque no tenía el mismo color de piel que ella.
Sophia tiene dos añitos y esta semana consiguió superar un gran reto personal: dejar de usar los pañales.
Como premio por haberse convertido en una niña grande, sus papás le prometieron que la iban a llevar a comprarse una muñeca. Sophia eligió la muñeca que más le gustó y se dirigieron a la caja para pagarla.
Brandi, la mamá de Sophia, publicó la historia en su cuenta de Facebook. Como la niña escogió una muñeca negra, la cajera le preguntó si estaba segura que quería llevarla. A lo que Sophía contestó: "Sí, claro". "Pero ella no se parece a ti. Tenemos un montón de muñecas que se parecen más a ti", le retrucó la mujer.
Antes de que Brandi respondiera al gesto intolerante de la cajera, su pequeña hija tomó la posta. "Sí, se parece. Es doctora, como yo soy doctora. ¿Ves su pelo qué lindo? ¿Y ves su estetocopio?", expresó Sophia.
Ante tremenda lección de imparcialidad, la cajera no pudo más que responderle: "Oh. Está bien".
"Esta experiencia me confirma que no nacemos con la idea de que el color importa. La piel viene en diversos colores, así como el pelo y los ojos, y cada variedad es hermosa", escribió la mamá de la niña, junto a la foto de la feliz criatura y su muñeca nueva.


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