El oficial Patrick Robinson afectado al servicio de control de tránsito en Bethesda, Maryland, adoptó una curiosa estrategia para combatir el creciente número de accidentes de tránsito causados por el uso del teléfono al conducir.

Así, el agente se instaló a la vera de ruta, ataviado con un disfraz de mendigo que ocultaba su condición de policía, y también un radiotransmisor y una pequeña cámara.

Sin embargo, no puede decirse que Robinson haya engañado a nadie. Su disfraz se completaba con un letrero pintado sobre un cartón, al estilo de los que usan algunos pordioseros auténticos, y con los que piden trabajo, ayuda, o describen su condición.

Pero el cartel del inspector tenía un texto diferente, que decía así: "No soy un sin techo. Soy un agente de Policía del condado de Montgomery en busca de conductores que cometen infracciones al mandar mensajes por celular mientras manejan".

Al parecer, nadie se fija en los carteles de las personas que piden junto a la ruta, ya que Robinson atrapó infraganti a cincuenta automovilistas.