La pandemia de la covid-19 y las férreas restricciones contra la crisis sanitaria implementadas por Australia provocó que su población se estancara en número y su media de edad sea mayor al limitar la llegada de inmigrantes.

El documento sobre la Población de 2022, emitido por el Gobierno, subraya que la pandemia tuvo un “impacto sustancial” en términos de población, en gran parte debido a las duras restricciones de entrada al país lo que “limitó” la llegada de inmigrantes extranjeros.

“Como resultado, ahora nuestra población es más pequeña y envejecida sobre lo estimado antes del inicio de la pandemia”, apunta el informe gubernamental.

La población de la nación oceánica, que cerró sus fronteras durante más de dos años —con contadas excepciones—, creció el 0,1 % durante 2020-21, lejos del promedio anual registrado del 1,6 % de la pasada década, y se quedó en 25,7 millones en julio de 2021.

El principal motivo fue la restricción de viajes, lo que causó en ese mismo periodo la pérdida de 85.000 inmigrantes, algo que no sucedía desde la Segunda Guerra Mundial y que contrasta con la inmigración neta de 239.000 extranjeros en 2018-19 y de 154.100 en 2019-20.

Este estancamiento durante la crisis sanitaria mundial además repercute en la edad media de la población, que, según las proyecciones, se ha incrementado de los 38,4 años de media en 2020-21 a los 40,1 años de media para 2032-33.

El informe destaca también que si bien la tasa de mortalidad aumentó en Australia durante la pandemia esta no tuvo un “gran impacto” en comparación a otros países desarrollados, mientras que la tasa de fertilidad “en descenso en los últimos 60 años” tampoco se ha visto especialmente afectada, aunque continúa su tendencia a la baja.

Recuperación

Con la recuperación de la normalidad y el levantamiento de todas las medidas impuestas, la tendencia de crecimiento poblacional ha recuperado la normalidad y se prevé un crecimiento del 1,4 % entre 2022-23, una tasa que rondará durante la próxima década hasta alcanzar los 29,9 millones de habitantes en junio de 2033.

Además, el flujo de inmigrantes —claves en el desarrollo de varias industrias y que generalmente ocupan puestos menos cualificados— ha retornado a niveles previos a la pandemia y para 2022-23 se espera la llegada neta de 235.000 extranjeros.

“Sin embargo, no se espera que la recuperación de la migración compense por completo la pérdida de crecimiento de población durante la pandemia. Australia seguirá siendo más pequeña y más vieja de lo que hubiera sido de otro modo”, sentencia el informe.

EFE