En las últimas horas llegó a su fin el insólito caso del joven tacuaremboense Maicol Tolentino, quien ayer fue liberado —por segunda y, ojalá, definitiva vez— de la prisión

Tal como informáramos, en agosto de 2024 y mediante proceso abreviado, fue condenado a dos años y cuatro meses de cárcel, con descuento de la prisión preventiva.

Luego, en junio de 2025, se autorizó la redención parcial de la pena. En ese momento, un informe técnico indicó que la fecha real de vencimiento era el 6 de junio de 2026 y que los dos tercios de la pena se alcanzarían el 26 de agosto de 2025.

Sin embargo, el 13 de junio de 2025, el Poder Judicial decretó la extinción de la pena por cumplimiento total, y el hombre quedó en libertad.

En ese momento, Tolentino decidió comenzar una nueva vida. Según informó el periodista local Marcos Pereira, el expresidiario se alejó de las drogas, consiguió un empleo y formó una pareja.

Sin embargo, tres meses más tarde le tocó retroceder varios casilleros: las autoridades comprobaron que el cese de pena se había adoptado por un error administrativo que hacía figurar como fecha de cumplimiento de la condena el 6 de junio de 2025, cuando —tal como se señala líneas arriba— la fecha correcta era el 6 de junio de 2026.

Así las cosas, la oficina actuaria notificó el error. La consecuencia inmediata fue la revocación del decreto de extinción antes mencionado y el mandato de que el recluso liberado fuera conducido de nuevo a prisión, donde debería permanecer hasta junio de 2026.

Desde entonces, la madre del joven llevó a cabo una denodada batalla legal para que su hijo recuperara la libertad cuanto antes, hecho que se produjo, finalmente, este jueves.

Ahora, Tolentino se encuentra de regreso en su casa, junto a sus seres queridos y dispuesto a retomar la vida que había iniciado en su anterior y efímera liberación.