Desde el fin del gobierno de la coalición republicana y el inicio de la administración del Frente Amplio, encabezada por Yamandú Orsi, el Partido Nacional ha cuestionado con dureza al Ejecutivo por una serie de decisiones que revierten medidas impulsadas durante la gestión de Luis Lacalle Pou.
En ese sentido, el exministro de Defensa y hoy senador nacionalista, Javier García, analizó en una entrevista con Montevideo Portal la actualidad de la bancada de la oposición, criticó fuertemente la falta de liderazgo del presidente de la República y se refirió al caso Cardama, en el que defendió su gestión en las negociaciones y acusó al partido de gobierno de falta de acciones.
El 21 de octubre de 2025, el mandatario, junto al secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, y al prosecretario, Jorge Díaz, anunció en una conferencia de prensa que el gobierno rescindiría el contrato con el astillero español. Posteriormente, el Ejecutivo realizó una denuncia penal por posible estafa al Estado uruguayo, la que amplió en varias ocasiones.
García fue muy crítico sobre esta decisión y afirmó que es “irresponsable y de política menor”.
Sobre las consecuencias, ejemplificó con un caso reciente, en el que un barco noruego se encontraba en aguas uruguayas realizando una exploración sísmica y las autoridades se enteraron “porque vinieron a comprar pan y leche”. “No hay un barco que esté en el agua. Uruguay no tiene una patrulla para estar viendo y diciendo ‘¿y ese barco qué hace?’ y ‘a ver el radar qué dice’”, señaló.
En este contexto, afirmó que la administración del Frente Amplio “le dio un problema tremendo al país” y “regaló por años” las aguas uruguayas.
“El mar va a quedar al garete para los narcotraficantes”, lamentó.
El 7 de abril, la senadora del Frente Amplio Bettiana Díaz presentó una moción en el Senado que buscaba que un Tribunal de Honor militar analizara los dichos de la oposición en contra de Ismael González, capitán de navío que inspeccionó los barcos del astillero Cardama, quien ascendió a contralmirante luego de que el Ejecutivo enviara una venia a la Cámara alta y se aprobara solo con votos oficialistas.
“Estaba cantado. Como la decisión [de rescindir el contrato con Cardama] era política y estaba tomada desde antes de asumir, después se dieron todos los pasos con absoluta mala fe para boicotear el contrato”, analizó.
En esa línea, cuestionó decisiones dentro del Ministerio de Defensa y apuntó a una supuesta alteración en la cadena de mando. Según sostuvo, la ministra Sandra Lazo había designado “delegados políticos que reportaban a ella y no a la Armada”, lo que —a su entender— implicó “romper el conducto del mando” y dejar al propio comandante sin conocimiento de determinadas actuaciones.
En ese contexto, planteó que esos movimientos respondían a estrategias políticas y no institucionales, por lo que afirmó que podrían derivar en beneficios para los involucrados, ya que les “están haciendo un favor”.
Además, García aseguró que la propia ministra fue desautorizada en decisiones clave, como el proceso de ascensos en la Armada. Mencionó que, pese a que la jerarca había elevado una lista con propuestas, desde Presidencia se modificó el orden para que González ascendiera, porque había sido el seleccionado para inspeccionar la construcción.
Consultado sobre el accionar de Lazo al frente del caso Cardama, el exministro analizó que ella está “fuera de todo esto”. “Lazo no estaba en la conferencia de prensa en la que se anunció que se iba a rescindir el contrato. Estaban el presidente de la República y el secretario y prosecretario de Presidencia. Es medio insólito que no esté la ministra de Defensa en el tema de defensa más importante”, añadió.
Ante esto, señaló que el Ministerio de Defensa “está intervenido” por Presidencia, por lo que la jerarca de la cartera “no tiene mando”. Además, analizó que todas las medidas del ministerio se “dirigen desde Torre Ejecutiva”.
Además, subrayó la importancia del contacto directo con el territorio. Recordó que recorría las zonas de frontera y las unidades militares, donde —según indicó— “hablaba con el soldado” y “tocaba la realidad”.
“El político tiene que tocar la realidad”, afirmó, por lo que cuestionó el estilo de gestión de Negro, a quien definió como “un ministro encerrado en su despacho, rodeado de asesores”.
ACTUALIDAD DEL PARTIDO NACIONAL
“Soy muy autocrítico. No creo en aquello de que critico al resto y yo a mí. Estamos en una circunstancia que no es en la que queríamos estar. Eso quiere decir que hicimos un gran gobierno, los resultados lo dicen, pero algo hicimos mal para no ser reelegidos”: así inició la respuesta García al ser consultado por el momento que pasa el partido nacionalista.
Además, hizo referencia a que, para alcanzar el objetivo que tiene el partido de volver a gobernar en 2030, deben tener una “amplia forma de escucha y de contacto” con la población que votó al Partido Nacional y con quienes están “desconcertados con el gobierno”.
Detalló que su sector político (Lista 40) comenzó una nueva etapa de recorridas tanto en Montevideo como en el interior del país, con foco en el contacto directo con la ciudadanía. Según explicó, se trata de instancias abiertas para “convocar vecinos, no a locales partidarios”, con actividades ya realizadas en distintas zonas de la capital, incluyendo el municipio B —Centro, Palermo y Barrio Sur—, así como en áreas del norte y oeste.
En paralelo, señaló que el despliegue también se trasladó al interior a través de Alianza País, donde mantuvieron encuentros con distintos actores locales. En ese marco, indicó que el objetivo es “escuchar a las mismas organizaciones sociales y autoridades locales de todo tipo”, en una estrategia que apunta a recoger las principales preocupaciones de la población. Definió esta postura como “una actitud de humildad”, y añadió que también implica sistematizar los planteos recibidos para definir prioridades.
Asimismo, vinculó parte de las dificultades del período anterior al impacto que tuvo la pandemia. Analizó que el covid-19 condicionó la agenda del gobierno de coalición.
Por otro lado, aseguró que el Partido Nacional está “más maduro” tras cinco años en el gobierno, período que le otorgó al partido un “funcionamiento y un conocimiento más profundo”.
LA BANCADA DE LA COALICIÓN REPUBLICANA
El senador nacionalista afirmó que los partidos integrantes de la coalición empezaron a darle “institucionalidad” a la bancada opositora y que desde este nuevo periodo legislativo “no hay ningún tema importante que no se analice en tono de coalición”.
En la misma línea, analizó que la coordinación entre los sectores de los distintos partidos políticos es “excelente”. “Hay una maduración que instalamos a mitad del año pasado en la que ni al Partido Nacional, ni al Colorado, ni al Independiente, cuando los temas son importantes, se les pasa por la cabeza que es cada uno por su lado y nos encontramos en sala. Definimos intercambiando y procesando juntos”, añadió.
En la misma línea, planteó que la coalición republicana trabaja en una estrategia con tres ejes —político, legislativo y técnico— con el objetivo de volver a ser gobierno y no tener la “improvisación que muchas veces se ve en el gobierno actual”.