Mientras la Intendencia de Montevideo analiza cambios en nombres de calles por errores históricos —como el caso de Ramón Anador, que pasaría a llamarse Ramón Anadón—, ahora surgió una nueva iniciativa que apunta a modificar el nombre de todo un barrio de la capital.

En diálogo con Montevideo Portal, el director de la revista Raíces y periodista Julio César Romero Magliocca contó que el miércoles presentará un expediente ante la Comisión Honoraria de Nomenclatura de la Intendencia y otro ante la Junta Departamental para corregir el nombre Casavalle, al sostener que la denominación original era “Cassaballe”.

Según explicó Romero, el error no solo alcanza al actual Camino Casavalle, sino también al nombre de la zona y del barrio, ya que el apellido correcto del antiguo poblador era Pedro Cassaballe.

La iniciativa propone que el camino pase a denominarse “Camino Pedro Cassaballe”, en homenaje a un hacendado y productor rural vinculado a distintos episodios de los primeros años revolucionarios y del proceso artiguista.

De acuerdo con la investigación histórica elaborada por Romero, Pedro Cassaballe ya residía en Montevideo a fines del siglo XVIII y adquirió en 1803 dos chacras sobre el arroyo Miguelete, en una zona que posteriormente quedó asociada a su apellido.

El trabajo sostiene, además, que el apellido auténtico figura en firmas y documentos históricos conservados de la época, aunque posteriormente “el nomenclátor montevideano consolidó la forma errónea ‘Casavalle’”.

Entre otros elementos, Romero adjuntó documentación vinculada a la reunión de hacendados de la Banda Oriental, realizada en 1803 bajo convocatoria del gobernador Pascual Ruiz Huidobro, donde aparece la firma original de Cassaballe.

Dichas pruebas las consiguió del historiador Aníbal Barrios Pintos, uno de “los mejores investigadores históricos que tuvo el país” que, junto con Washington Reyes Abadie, “hicieron los libros de la historia de los barrios que encargó la IM”, contó Romero.

La investigación también señala que Cassaballe participó en la defensa de Montevideo durante las invasiones inglesas y que durante los años revolucionarios dio refugio a religiosos franciscanos expulsados de la ciudad por las autoridades españolas.

Según el documento, su chacra —conocida como “Casa Morada”— se convirtió además en un espacio de reunión de figuras vinculadas al artiguismo temprano y a los movimientos revolucionarios orientales.

“La discusión sobre el apellido correcto no constituye un simple detalle ortográfico”, sostiene el trabajo presentado por Romero. “Recuperar el nombre auténtico de Pedro Cassaballe implica también rescatar la memoria histórica de un vecino que participó activamente en los acontecimientos fundacionales de la patria oriental”, concluyó.