A Óscar Calimares algunos lo definen como un “lobo de mar”, y existe un consenso en el Cabo Polonio sobre su integridad como persona. Calimares nació y se crio en el balneario rochense e, igual que el resto de su familia, dedicó su vida a la pesca.

En el último tiempo, los problemas de salud lo tenían a maltraer, lo que implicaba cierta fragilidad en su estado físico, que siempre estuvo acostumbrado a lidiar con los rigores del océano.

En las últimas semanas, Calimares —de 58 años— estuvo internado, pero recientemente su salud había mejorado considerablemente. En la mañana de este lunes, el hombre decidió salir al mar en su embarcación, una lancha reforzada de un peso tal que costó varias horas remolcarla tras ser encontrada volcada.

Testigos relataron a efectivos de la Prefectura que vieron a Calimares pescando durante varias horas, como solía hacerlo habitualmente. La escena no llamó la atención hasta que una persona notó que la embarcación estaba dada vuelta.

Ante la alerta, se montó un operativo, que actualmente se encuentra suspendido hasta las primeras horas del martes. En primera instancia, la Prefectura descartó que el pescador estuviera debajo de la lancha o atrapado en ella.

Entre varios hombres, y con la ayuda de otros vehículos, lograron sacar la embarcación a tierra firme. Allí, tanto los locales como algunos jerarcas de Prefectura de La Paloma que se hicieron presentes y conocen a Calimares encontraron algunos aspectos que calificaron como sospechosos

En primera instancia, el chaleco no fue hallado en la escena, por lo que las autoridades presumen que lo llevaba puesto al momento del incidente.

Además, por la corriente y el estado del mar, los efectivos consideran que sería casi imposible que la sola acción del agua hubiera dado vuelta una embarcación de ese porte.

Tampoco encontraron el celular de Calimares, que siempre portaba dentro de un táper hermético para protegerlo del salitre.

Producto de la falta de luz, las tareas en mar y aire se pusieron en pausa, pero la Prefectura se mantiene atenta ante la posibilidad de que el pescador aparezca con vida en cualquier playa de la zona. 

“Si se fue con el chaleco puesto, sumado a que es una persona que conoce al dedillo la zona, puede aparecer en cualquier momento”, indicaron desde la Prefectura a Montevideo Portal, y señalaron que “el gran misterio” es saber “qué le pasó a la embarcación” que se dio vuelta.