En los últimos días, los archivos relacionados al magnate y pederasta Jeffrey Epstein divulgaron información sobre una posible vinculación entre el hombre y Uruguay, precisamente, a través del balneario Punta del Este. 

De acuerdo con la recopilación de mails que divulgó el Departamento de Justicia de Estados Unidos, Epstein estuvo dos veces en Punta del Este. 

Una de ellas fue entre finales de 2016 y comienzos de 2017, cuando —en el marco de una serie de comunicaciones con el ex primer ministro de Israel Ehud Barak— le dice que pretende reunirse con él, pero que antes debe viajar al destino uruguayo. 

Sin embargo, en la última información que surgió de los mensajes que recibió y envió Epstein, aparece que el estadounidense había arribado a Uruguay por segunda vez. Precisamente, en 2011, cuando Epstein contactó a la agencia de viajes As Small World para organizar la llegada a Uruguay. 

En el mensaje, se especifica que uno de los atractivos de la península esteña son “las opciones de vida nocturna y entretenimiento más elegantes de Sudamérica”. Epstein habría optado por quedarse en José Ignacio, de acuerdo con la cadena de mails. 

“La imaginativa estancia Vik José Ignacio exhibe arte y diseño original de artistas uruguayos contemporáneos”, le explicaron desde la agencia de viajes en el mail que data del miércoles 28 de setiembre de 2011.

El caso Epstein no solo tuvo esta ramificación en América Latina, sino que también apareció el nombre de Roberto Giordano como el destinatario de varias transferencias de dinero del estadounidense.

La Justicia de Estados Unidos sospecha que esto está vinculado porque el argentino fue acusado de incluir a menores de 15 años en los desfiles que organizaba.