En enero pasado, la joven abogada argentina Agostina Páez se convirtió en noticia en la región por una sonada causa judicial en Brasil.
Todo comenzó por una desavenencia acerca de la factura en un restaurante carioca. En ese momento, Páez trató de “monos” a los trabajadores del lugar y fue filmada cuando hacía ademanes simiescos dirigidos a ellos.
La policía civil brasileña le incautó el pasaporte a una abogada argentina tras proferir insultos racistas contra un empleado de un bar en Ipanema, en Río de Janeiro. pic.twitter.com/b4CuYf0anN
— Real Time (@RealTimeRating) January 17, 2026
Por esa razón fue denunciada y se le inició una causa judicial que la obligó a usar una tobillera electrónica y entregar su documentación, Durante el proceso estuvo a punto de ir a prisión preventiva, y se consideró la posibilidad de condenarla a varios años de cárcel.
Finalmente, se llegó a un acuerdo y la mujer regresó a su país el 1º de abril.
Ahora, apenas semanas después, un argentino vuelve a ser noticia en Brasil por un caso de racismo.
Según informó el periódico O Globo, el sujeto es un hombre de 63 años que este domingo viajaba en un tren de la pintoresca línea Maria Fumaça, que funciona a vapor y que conecta São João del-Rei con la ciudad histórica de Tiradentes, en el estado de Minas Gerais.
El turista, identificado como Eduardo Ignacio, fue enviado a prisión tras fotografiar y filmar a un niño negro de 7 años a bordo del ferrocarril. De acuerdo con el reporte policial, el sujeto compartió las imágenes en una aplicación de mensajería con comentarios racistas, entre ellos: “Me lo puedo llevar como esclavo.”
El niño viajaba con su madre, su abuela, su tía, el padrastro de su madre y un primo. El grupo había embarcado en São João del-Rei alrededor de las 10 de la mañana para celebrar el cumpleaños de la madre del niño. Poco después de comenzar el viaje, un pasajero sentado en el asiento trasero tocó el brazo de la mujer y le avisó que el hombre, sentado junto a la abuela del niño, estaba tomando fotos y videos del pequeño.
Al ser confrontado, el turista negó inicialmente haber realizado las grabaciones y se negó a mostrar su teléfono celular. La madre declaró que tuvo dificultades para entender su respuesta debido a su acento. Posteriormente, según el informe policial, el sospechoso desbloqueó el dispositivo voluntariamente y ella pudo ver la conversación en la que se habían enviado imágenes de su hijo junto con mensajes racistas.
En otro mensaje hallado en el teléfono celular, según la madre, el hombre argentino decía que quería traer una esclava para cuidar a las nietas de la persona con la que hablaba. Dado el contenido, la mujer expresó su temor de que algo más grave le pudiera haber ocurrió al pequeño.
"Es mi cumpleaños, he estado aquí en la comisaría todo el día, pero esto es una bendición disfrazada", declaró la mujer al portal noticioso G1.
Los pasajeros y el personal de seguridad del tren retuvieron a Eduardo en un compartimento hasta la llegada de la Policía Militar. El sospechoso y la madre del niño fueron trasladados a la 3ª Comisaría Regional de Policía de São João
del-Rei. El teléfono celular del argentino fue confiscado para su análisis
forense.
El caso se registró con base en el artículo 20 de la ley n° 7.716/1989, que sanciona la práctica, la instigación o la incitación a la discriminación o el prejuicio por motivos de raza, color, etnia u origen nacional. Según el informe, existe un factor agravante debido a que el contenido discriminatorio se difundió en grupos digitales.
En un comunicado, VLI, la empresa que gestiona el servicio de trenes de vapor, lamentó el incidente y afirmó que repudia cualquier forma de discriminación.