En las últimas horas, los vaticinios del Instituto Uruguayo de Meteorología (Inumet) y de los meteorólogos privados se cumplieron casi al pie de la letra: en la tarde del jueves comenzaron las tormentas, que se prolongaron e intensificaron durante la noche.
Sobre las 06:30 del viernes, el Inumet cesó la alerta amarilla, que estuvo vigente durante varias horas —con pasajes de naranja en algunos puntos del oeste—, aunque las precipitaciones persisten, algo que también estaba contemplado en los pronósticos.
“Las condiciones atmosféricas han mejorado en forma temporaria, por lo que se determina el cese de la advertencia vigente. Sin embargo, se mantiene el monitoreo de la situación y en caso de ser necesario se emitirán nuevas advertencias meteorológicas”, expresó la institución en un comunicado.
Si bien las tormentas de la noche no tuvieron resultados trágicos, sí hubo afectación de infraestructura. Los casos notorios se produjeron en Soriano y Durazno, con caída de árboles y voladuras de techos.
La buena noticia es que se espera que la situación mejore a lo largo del día y luego comenzaría un período de al menos siete días de sol y agradables temperaturas.