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A fondo

El legado de Uruguay Sub200: ¿qué dejó la expedición científica más ambiciosa del país?

Libros y tesis. Una serie y un disco. Millones de datos. Análisis del gobierno. Y mucho más. El proyecto dio y seguirá dando de qué hablar.

05.07.2026 08:00

Lectura: 14'

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Por Ignacio Palumbo

A fines de agosto de 2025, un equipo de científicos de diversas especialidades zarpó en el buque Falkor (too) para explorar las profundidades del fondo marino uruguayo; un mes después, volvieron a tierra firme. Esa expedición, liderada por la Universidad de la República (Udelar), se llamó Uruguay Sub200. No solo brindó impactantes imágenes de las profundidades del océano, sino también varios hallazgos: desde un arrecife que mide “más de 180 canchas de fútbol” hasta “al menos” 30 nuevas especies de animales marinos, según destacó en su momento el Schmidt Ocean Institute, quien financió el viaje.

Pero eso no es lo único que dejó. Como repitieron varias veces los científicos en las transmisiones en vivo que hicieron del fondo submarino, y mencionó Leticia Burone a Montevideo Portal, Sub200 todavía tiene un impacto “importantísimo” para la ciencia uruguaya. “Hay 30 años de trabajo por delante”, subrayó la geóloga marina y una de las dos líderes de la investigación.

En este sentido, la expedición ya produjo resultados tangibles, como en las muestras recolectadas o en libros publicados, por ejemplo; también en las transmisiones en vivo de las sumersiones al fondo marino —aún disponibles en YouTube— o una serie producida por Antel. Pero hay mucho que resta por elaborarse y, precisamente, quedará como trabajo a futuro.

“Todo lleva su trabajo”, dijo a Montevideo Portal Alvar Carranza, el segundo líder de la expedición realizada en 2025. “Estamos empezando a ordenar la cancha para obtener los recursos para empezar a procesar todo”, añadió. Tesis, artículos académicos e incluso políticas de gobierno en torno a esta expedición están en camino, pero se avanza rumbo a ello.

“Esto es soberanía”, recalcó Burone al recordar que Uruguay tiene más extensión marítima que territorial, a lo que un alumno de doctorado añadió que espera que la expedición “haga que el país mire hacia el mar”.

Proyectos e investigación

Análisis del gobierno: a raíz de lo recabado en Sub200, el Poder Ejecutivo desarrolló una comisión interministerial para la elaboración de políticas públicas en torno a este tema. Así, se reciben “informes preliminares” —como el disponible a continuación, elaborado por el Schmidt Ocean Institute— para, cuando se avance con la investigación, se resuelvan lineamientos desde el Estado al respecto.

Reporte de expedición del viaje del Falkor (too), elaborado por Schmidt Ocean Institute by Montevideo Portal

Tesis: luego del Sub200, distintos estudiantes de grado y posgrado comenzaron la elaboración de tesis y tesinas con el material recabado. Dos de ellos son Pablo Limongi —quien además participó de la expedición— y Evelyn Krojmal.

Limongi es biólogo y actualmente realiza un doctorado, cuya tesis consiste en analizar “zonas prioritarias para la conservación”, las del talud continental, debido a la presencia de organismos “representantes de ecosistemas marinos vulnerables”, según dijo a Montevideo Portal. De esta manera, se propuso “mapear” dichas zonas para generar “mapas de distribución de las especies más importantes para la conservación”. Para ello, analiza las “cientos de miles” de imágenes obtenidas con el ROV SuBastian del fondo marino.

Krojmal, magíster en Ciencias Biológicas y actual estudiante de doctorado en la misma área, centró su investigación en el estudio de la contaminación por plásticos y microplásticos en ambientes acuáticos. Su tesis se titula Dinámica y distribución de residuos plásticos en un sistema de cañón submarino del margen continental uruguayo: el caso del cañón Cabo Polonio. “La investigación busca comprender cómo los residuos plásticos y microplásticos llegan, se transportan y se acumulan en ambientes oceánicos profundos, utilizando como modelo el cañón Cabo Polonio, el cual alcanza grandes profundidades y funciona como un corredor natural de transporte de agua, sedimentos y contaminantes”, dijo a Montevideo Portal vía mail.

Artículos en revistas científicas: al igual que con las tesis y tesinas, sin dudas que se publicarán decenas de artículos vinculados a la expedición. El primero de ellos salió en enero de este 2026, y trata sobre el Cirrothauma cf. murrayi o “pulpo cirrado ciego” que se pudo observar al final de una de las transmisiones de video del Falkor (too) y que cautivó a los investigadores. El registro de esta especie “mejora [el] limitado conocimiento sobre la distribución de Cirroteuthidae” en la región, ya que se trata del primero en la Cuenca Argentina, indica el resumen del artículo. Se puede acceder al artículo a través de este enlace.

Licenciatura en Oceanografía: si bien no surge específicamente de la expedición, el material recabado en el fondo del mar uruguayo indudablemente será de utilidad para los estudiantes de la carrera. Según la información disponible en la Facultad de Ciencias de la Udelar, se trata de una licenciatura interdisciplinaria “orientada al estudio del océano y sus dinámicas”.

“Su objetivo es formar profesionales capaces de abordar problemáticas vinculadas a la gestión y conservación de los recursos marinos desde una perspectiva integral”, añade el texto.

Instituto de Ciencias Oceánicas: este instituto fue creado por resolución del Consejo Directivo Central de la Udelar en mayo de 2025, es decir, tres meses antes de que comenzara la expedición. “Este instituto, con un fuerte enfoque en investigación, será un referente nacional y regional, promoviendo la generación de conocimiento, la formación de recursos humanos y el desarrollo de políticas públicas informadas y sustentadas en ciencia”, indica su página web.

Cartografía de corales: se trata de un “proyecto grande” —realizado entre instituciones de Europa, África y América del Sur— para analizar los datos de los arrecifes de coral y, además, realizar un mapeo global a escala del océano Atlántico. “Cerramos la parte burocrática, esperamos empezar a ejecutarlo en algún momento […] Estamos dedicados a generar la infraestructura para empezar a analizar los datos”, expresó Carranza.

Taxonomía submarina: a fines de febrero de 2027 vendrán especialistas en taxonomía —quienes “describen especies nuevas para la ciencia”— a Uruguay, con el objetivo de analizar el material del Sub200 y, precisamente, “describir especies nuevas”, señaló Carranza. Este workshop se realiza bajo la organización de Ocean Census.

Planes de clase sobre el Falkor (too): el Schmidt Ocean Institute elaboró distintos materiales para utilizar como insumos en la planificación de clases y materias vinculadas a la oceanografía, pero que no refieren al Uruguay Sub200 en sí. Esto incluye datos de cómo funciona el barco y sus distintos sistemas y herramientas para explorar el fondo marino. Se puede acceder al material en este enlace.

Foto: Uruguay Sub200 / Schmidt Ocean Institute.

Foto: Uruguay Sub200 / Schmidt Ocean Institute.

Difusión

Libros: la expedición también suscitó algunas publicaciones literarias, principalmente de carácter educativo y didáctico, que informa acerca de lo que se exploró en clave de actividades y ejercicios. Ambos fueron editados por Alejandro Sequeira, divulgador científico y diseñador gráfico.

Viaje a lo desconocido (2025). Un folleto publicado en formato PDF que muestra la información más destacada acerca de la expedición: una línea de tiempo, algunas especies encontradas, cómo funciona el ROV SuBastian y los objetivos definidos y resultados alcanzados. Está disponible en el sitio web de Ceibal y su acceso es gratuito.

Viaje al fondo del mar (2025). Este librillo, además de contener información más detallada acerca del proyecto, también está lleno de actividades, desde crucigramas y otros juegos de palabras a actividades con imágenes recabadas de la expedición. También está disponible en Ceibal, con acceso gratuito. Además de Sequeira, también fue realizado por Cecilia Ratti, además de contar con la colaboración del equipo de investigación de Sub200.

Conversatorios: el equipo científico de Uruguay Sub200 dio “decenas” de charlas públicas en escuelas, liceos y otros lugares, dijo Carranza. Una de ellas, por ejemplo, fue en el Cerro; también se hizo un evento en la Torre Antel del que participaron los expertos.

Transmisiones de Ceibal: el centro de innovación educativa y tecnologías digitales de Uruguay realizó cuatro transmisiones al mismo tiempo que se realizaba la expedición. Los videos, de una hora de duración, son dirigidos a alumnos de Educación Primaria y Secundaria, y se focaliza en la expedición y sus investigadores con el objetivo de acercar el proyecto a los más jóvenes. Se pueden ver a través de estos enlaces:

• transmisiones de Educación Primaria (1 y 2)

• transmisiones de Educación Secundaria (1 y 2)

Uruguay Submarino: Antel elaboró una serie, disponible en AntelTV, sobre la expedición. “Se trata de una nueva serie documental de 10 capítulos basada en las imágenes de la Expedición Uruguay Sub200 con entrevistas a los científicos participantes”, reza una publicación en conjunto entre Uruguay Sub200 y dicha plataforma.

Sub200 al MNHN: las muestras de fauna recolectada en la expedición fueron depositadas en el Museo Nacional de Historia Natural, por lo que se creó un repositorio público para que cualquiera pueda visitar y consultar. “Todo quedó en el país”, destacó Burone.

En el Día del Patrimonio se realizó una exposición que incluyó muestras de lo recolectado en la expedición, pero no está en exhibición permanente. Desde entonces se puede coordinar para acceder a la colección científica, ya que las muestras no están abiertas al público en general.

Canciones: el cantautor uruguayo Alejandro Balbis formó parte de la expedición como artista invitado. La página web de Sub200 establece que, durante el viaje, él compondría “música original inspirada en las vivencias a bordo, las investigaciones científicas, los esfuerzos de exploración y las historias personales de la tripulación”. “Sus composiciones, que podrán ser instrumentales o canciones, buscarán captar la esencia del océano y sus misterios”, añade dicho texto.

Balbis contó a Montevideo Portal que las canciones “están ahí, esperando su momento” para ser lanzadas. “Mi idea es que salgan a la luz lo antes posible. Pero hay varios puntos a considerar. Dependo de los tiempos de la editora, que no vieron el asunto como algo prioritario”, expresó el músico, y añadió que también se reunió con la producción del Sodre al volver de la expedición.

Según indicó, “la idea era hacer un espectáculo con todos los elencos estables” del Sodre en 2029 y “capaz” las canciones que compuso “tienen que ver”. “Hay que ver si las canciones conviene guardarlas para ahí o no, mostrar algunas y otras no”, agregó Balbis.

Se trata de cinco canciones, una de ellas instrumental, detalló.

Identidad visual: la banda uruguaya La Foca lanzó su noveno disco, Submarino, y la identidad visual que lo acompaña (los canvas al reproducir las canciones en Spotify, o los reels para dar difusión a la obra) son imágenes del ROV SuBastian.

Federico González, cantante de la banda, dijo a Montevideo Portal que esa asociación surgió luego de que su hermano Ismael, diseñador gráfico, propusiera la tapa del disco. “Ahí se nos dispara hacia un lugar mucho más interesante, mucho más rico, que era el mundo submarino, las luces, lo que pasa ahí abajo, esa belleza que uno puede encontrar ahí”, reflexionó el artista.

De tal forma, en la previa a lanzar el disco, González comenzó a mirar hacia la expedición científica para acompañar las canciones con imágenes subacuáticas. “Esas imágenes son una locura… Parece raro, porque ponen la ciencia ahí cercana más a la cultura y al disfrute, y las vamos a seguir utilizando. Obviamente no es un disco científico, tiene otro contenido, pero creo que encontramos ahí una simbiosis con las imágenes que está buenísima”, dijo González.

Lo mejor de: el uruguayo Gastón Armanetti, autodefinido “viajero, cocinero y geek”, elaboró un sitio web no oficial sobre la expedición donde recopila los “momentos destacados” de los 28 días a bordo del Falkor (too). Así, se muestran más de mil imágenes sobre distintas especies (esponjas, estrellas de mar, caracoles y más), e incluso de residuos, como cuando los investigadores encontraron una botella de cerveza a más de 2.300 m de profundidad; al hacer clic en las imágenes se puede ver el video de la transmisión en vivo de donde sale el hallazgo, con el momento ya seleccionado. Se puede acceder al sitio web a través de este enlace.

Repositorio compartido: imágenes del fondo marino explorado por el ROV, de la tripulación, conferencias de prensa, recursos de Ceibal y más, todo recompilado en un único lugar. Se puede acceder a través de este enlace.

Metadatos

Datos de los sensores del barco: los datos obtenidos permiten observar información sobre la fecha de inicio y de fin de la expedición, así como también los productos cuya información ya fue procesada y la que está en proceso. Esto incluye información meteorológica, de navegación y más. Están disponibles a través del repositorio Rolling Deck to Repository (R2R) bajo el DOI (identificador de objeto digital, en inglés) 10.7284/911258, explicó Burone.

Información de geociencia: además de los metadatos publicados en el R2R, se divulgó también información vinculada con datos geofísicos marinos y datos complementarios vinculados con la comprensión de la formación y evolución del fondo y subsuelo marino. Se puede acceder a través de este enlace.

Inventarios: las muestras biológicas, geológicas y de microplásticos se publicaron en Zenodo.org, un repositorio internacional de información. Esto “garantiza el acceso universal y la transparencia” en el marco del acuerdo entre la Udelar y el Schmidt Ocean Institute, destacó la investigadora.

La información se organiza en tres conjuntos de datos clave, según detalló la geóloga: muestras de macrobentos (2.626 registros de organismos que se entierran en la arena o se adhieren a las rocas, como almejas, caracoles o anémonas), muestras de microplásticos y basura marina (muestras de agua y sedimento) y archivos SIG / Shapefiles (capas de información geográfica).

Las transmisiones en vivo: todas las inmersiones del ROV SuBastian al fondo del mar uruguayo fueron transmitidas en vivo entre agosto y setiembre de 2025. Los videos continúan disponibles al público en el canal de YouTube del Schmidt Ocean Institute, y se puede acceder a ellos en este enlace.

Consideraciones finales

Cuando el equipo de científicos subió por primera vez al Falkor (too) reconocieron que la expedición daría material “para 30 años de trabajo por lo menos”, algo que repitieron varias veces durante las transmisiones en vivo.

“El impacto es importantísimo. Aquí hay material inédito. […] Acordate también de que tenemos más territorio marítimo que continental, entonces todo esto es soberanía, el conocimiento se traduce en soberanía”, manifestó Burone.

Por otro lado, para Carranza esto implicó un “hito en el aspecto comunicacional”, ya que “nunca” esperaban el alcance público, la “popularización y divulgación” que obtuvo. “Toda esa parte fue espectacular”, opinó.

“O sea, llevamos el mar a las casas de la gente, básicamente”, expresó el docente del Centro Universitario Regional del Este.

Asimismo, el PhD en Biodiversidad y Conservación aseguró que la expedición también posicionó a la investigación uruguaya “a nivel global”, con datos “como para jugar en primera a nivel científico”. “Literalmente no había ningún dato de investigación submarina así moderna con estos vehículos operados remotamente ni videos submarinos de nada acá en Uruguay. Eso es un antes y un después”, remarcó.

Sin embargo, en el caso de Limongi, se mostró escéptico sobre el posible impacto que el proyecto pueda tener. “Espero que todo esto haga que el país mire hacia el mar y empiece a generar mayores intereses por el estudio y la conservación del océano”, apuntó, y añadió que esto debería darse tanto a nivel del sector científico, como también político y económico.

“Si bien muchas veces cuando se habla de exploración oceánica se destacan principalmente nuevos descubrimientos o especies desconocidas, también es fundamental comprender las amenazas que pueden estar afectando estos ecosistemas. Encontrar residuos plásticos a miles de metros de profundidad nos muestra que la contaminación no está limitada a zonas cercanas a nuestras ciudades o costas”, dijo, por su parte, Krojmal.

La magíster en Ciencias Biológicas instó, pues, a “reflexionar” sobre los hábitos de las personas además de estudiar estos procesos de contaminación desde la ciencia. “Preguntarnos si realmente necesitamos determinados productos, reducir la generación de residuos cuando sea posible y realizar una correcta disposición final cuando su uso sea inevitable”, exhortó la experta.

Foto: Uruguay Sub200 / Schmidt Ocean Institute.

Foto: Uruguay Sub200 / Schmidt Ocean Institute.

Por Ignacio Palumbo