El gobierno de Estados Unidos (EE. UU.) declaró como organizaciones terroristas a los dos principales grupos criminales de Brasil, el Primeiro Comando da Capital (PCC) y el Comando Vermelho (CV).
“Primeiro Comando da Capital y Comando Vermelho son dos de las organizaciones criminales más violentas de Brasil. Juntas, dirigen a miles de miembros y han orquestado brutales ataques contra policías brasileños, funcionarios públicos y civiles. Su influencia y sus redes ilícitas se extienden mucho más allá de las fronteras de Brasil”, declaró el secretario de Estado, Marco Rubio, en un comunicado.
Un informe de la Fiscalía de San Pablo divulgado en junio del año 2025 reveló que la Justicia brasileña tiene identificados a 2.078 integrantes del PCC distribuidos en 28 países del mundo, entre ellos Uruguay.
Según la investigación oficial, que fue divulgada por medios brasileños, el 6,74% de los miembros del PCC en el extranjero está radicado en Uruguay. Este porcentaje representa un total de 140 personas: 96 de ellas están privadas de su libertad y 44 se encuentran libres.
Este año, cuando la Policía dio con un túnel en Ciudad Vieja para robar un banco, los investigadores advirtieron que el modus operandi era similar al utilizado por el PCC en Brasil.
Por otro lado, el PCC es un grupo que ha estado asociado a Sebastián Marset, el narco uruguayo que se encuentra prófugo.
Pese a esto, desde la Policía señalan que el PCC no opera de forma directa en Uruguay. En tanto, ninguna investigación de Fiscalía ha encontrado integrantes que tengan incidencia en Uruguay.
¿Qué implica?
La designación permite, a juicio del gobierno de Estados Unidos, extender todo tipo de operaciones —policiales, de inteligencia y contrainsurgencia— a los líderes de esas bandas y a sus intereses, en todo el mundo.
La medida anunciada tiene dos etapas: inicialmente se califica al PCC y al CV como grupos terroristas especialmente designados (SDGT por sus siglas en inglés).
Con esta decisión, los capos y todos los que se asocien con ellos pueden ser sometidos rápidamente a sanciones por parte del Departamento del Tesoro, que cuenta ya con una lista de 18.000 nombres, entidades y empresas, que engrosa desde hace décadas.
Rubio precisó luego en un comunicado que, a partir del 5 de junio, ambos grupos brasileños pasarán a ser considerados “organizaciones terroristas extranjeras”.
Esa designación tiene consecuencias más serias, puesto que implica asimilar al PCC y al CV con grupos como Al Qaeda, o el Estado Islámico.
Brasil lleva combatiendo al PCC y al CV desde su aparición en cárceles brasileñas.
El Comando Vermelho surgió en el penal de Ilha Grande, frente a Río de Janeiro, en los años 70, mientras que el Primeiro Comando da Capital nació en una cárcel cerca de San Pablo.
A pesar de la violencia de esos grupos, reconocida por Brasilia, el gobierno no los equipara con grupos terroristas con pretensiones de poner en peligro al Estado.
El gobierno Trump considera, por su parte, que la entrada masiva de drogas y de delincuentes provenientes de América Latina y el Caribe representa una amenaza a su seguridad nacional, equiparable a las peores organizaciones a las que se ha enfrentado Estados Unidos.
Con información de AFP.