Una deuda original de $ 600 creció hasta convertirse en una suma millonaria y le impidió a un trabajador mecánico acceder a su jubilación. El caso fue denunciado públicamente por José Pereyra, director del Banco de Previsión Social (BPS), en representación de los empresarios, quien calificó la gestión del organismo como “medieval”, según informó FM Gente.
El episodio se enmarca en las críticas que Pereyra viene sosteniendo sobre el funcionamiento del BPS. El director cuestionó el modo en que el organismo aplica intereses y recargos sobre deudas menores de micro y pequeñas empresas, lo que en algunos casos lleva a que montos inicialmente insignificantes escalen hasta cifras que hacen imposible regularizar la situación y acceder a beneficios previsionales.
El hombre sufrió problemas de salud debido a que padece diabetes. Esto provocó, entre otras cosas, que tuviera que someterse a varias amputaciones en sus extremidades inferiores. Así fue que le pidió a su hija que cerrara la empresa, pero quedó una deuda de $ 600 como saldo.
Con el paso de los años, los intereses hicieron lo suyo y terminó siendo una morosidad millonaria. Como no podía saldar el monto, el mecánico no pudo acceder a la pasividad correspondiente, dijo el jerarca.