La campaña Mayo Amarillo, impulsada por la Dirección Nacional de Policía Caminera, procura transmitir el mensaje de cuidar la propia vida, la de los demás y evitar las muertes en siniestros de tránsito.
En un contexto de alta siniestralidad (471 fallecidos y 28.342 heridos reportados el año pasado), la campaña lanzó una serie de videos que busca concienciar acerca de la importancia de adoptar las precauciones necesarias al manejar.
Los breves clips son protagonizados por agentes de Policía Caminera, y también personas que fueron víctimas de accidentes. Algunas de ellas sufrieron lesiones y otras perdieron a seres queridos. En los relatos se destaca que cualquier imprudencia o mínima distracción al volante puede tener consecuencias terribles. Y que una vez que se produce el siniestro, ya es tarde para arrepentimientos.
El peor fin de año
Uno de los entrevistados es Andree Sena, un agente de Policía Caminera cuya primera experiencia en ruta fue un 31 de diciembre. Y le tocó debutar con un caso doloroso.
“Fue la primera noche que trabajé, era 31 de diciembre y llegamos al fortín de Santa Rosa” para atender un siniestro. “Un auto con una pareja había caído sobre el lateral derecho. Él salió, pero la mujer falleció por el golpe”, contó al borde de las lágrimas el uniformado, quien esa noche fue testigo de una de las tantas reacciones posibles que alguien puede tener en semejantes momentos.
“Estaba como en shock, y solo preguntaba por su celular. Y teníamos a la mujer tirada ahí, muerta”, explicó conmovido.
Actividades
Como parte de la campaña de Mayo Amarillo, Policía Caminera participa en jornadas en centros educativos (CAIF, Primaria y Secundaria) y en otras organizadas por jefaturas de Policía del país, intendencias departamentales, Unasev, Ulosev y otras instituciones y eventos, brindando charlas, talleres y realizando puntos de chequeo de sistemas de retención infantil.
Mayo Amarillo
Mayo Amarillo es un mes de sensibilización que invita a reflexionar sobre la conducta en la vía pública y el rol que se asume en la movilidad cotidiana. Propone preguntarse si realmente se actúa con responsabilidad, ya sea como peatones, conductores o pasajeros, y si se es capaz de reconocer al otro como parte fundamental del tránsito.
Esta iniciativa internacional busca promover una cultura vial basada en el
respeto, la empatía y la convivencia. Porque ver al otro no es solo percibir su
presencia, sino anticipar sus movimientos y tomar decisiones que prioricen la
vida.
Mayo Amarillo recuerda que la seguridad vial es una construcción colectiva, en la que cada persona tiene un papel clave para prevenir siniestros y cuidar la
vida propia y la de los demás.