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Economía

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Banco Mundial modificó a la baja proyecciones para 2026: ¿qué le espera a Uruguay?

La perspectiva de crecimiento para América Latina y el Caribe es de un 2,1% este año, tres décimas menos que en 2025.

08.04.2026 14:37

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2026-04-08T14:37:00-03:00
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Montevideo Portal

El Banco Mundial (BM) actualizó este miércoles la previsión de crecimiento para América Latina y el Caribe, y ahora espera un crecimiento de 2,1% para 2026.

Esto es tres décimas menos que en 2025, y la perspectiva a la baja se debe a “un entorno macroeconómico desafiante” que implica altos niveles de endeudamiento, demanda externa débil y presiones inflacionarias por la guerra de Estados Unidos (EE. UU.) e Israel contra Irán.

El organismo presentó su informe económico para la región “Revisitando la política industrial: opciones estratégicas para la actualidad”, que cuenta con una actualización de las perspectivas de crecimiento difundidas en enero de este año.

En cuanto a Uruguay, el Banco Mundial proyecta que el crecimiento de la economía en 2026 sea de 1,6%, mismo porcentaje que en junio.

Esa previsión es exactamente un punto porcentual menor que la del Ministerio y Economía y Finanzas (MEF), que prevé un crecimiento de 2,6% para este 2026 en comparación con 2025. No obstante, el titular de la cartera, Gabriel Oddone, adelantó que podría corregirse a la baja esa expectativa.

Por otro lado, la proyección de crecimiento que el BM realizó para 2027 es de 1,9% para Uruguay.

El informe, al que accedió Montevideo Portal, aclara que “la fecha de corte para los datos” fue el pasado 6 de abril.

En cuanto a los países de la región, el organismo espera que Argentina crezca un 3,6% este 2026; Brasil un 1,6%; Chile un 2,4%, y Colombia un 2,2%.

Entre los factores que están frenando la inversión privada y la creación de empleo se cuentan ahora las tendencias alcistas de los precios derivadas del actual conflicto en Oriente Medio.

Serán las economías más dependientes de las importaciones de crudo, y también aquellas que ya registraban mayores presiones inflacionarias antes de febrero, las que están más expuestas a los efectos de la guerra, contó a EFE el economista jefe para Latinoamérica y el Caribe del Banco Munidal, William Maloney.

"Todos estos pronósticos dependen enormemente de cuánto dure la guerra", comentó Maloney, en un momento marcado por una flamante tregua de dos semanas acordada por EE. UU. e Irán para buscar un acuerdo de paz que de momento ha dado un respiro a los precios del crudo.

Un capítulo del informe del BM señala a su vez que la frustración con el bajo crecimiento y la falta de creación de empleo de calidad ha impulsado, tanto en Latinoamérica como en país de ingresos bajos y medios de otras regiones, un renovado interés por la política industrial como herramienta de desarrollo.

Sin embargo, insta a la cautela y subraya que para evitar errores pasados cualquier nueva política industrial debe concebirse sobre todo como "política de aprendizaje".

Entre las recomendaciones en este terreno, además de un mayor fortalecimiento institucional, se menciona la necesidad de reducir brechas en materia de capital humano o la de profundizar acceso a financiación y fortalecer marcos de insolvencia para que las empresas “puedan asumir riesgos y crecer”.

En lo referente al potencial que plantea la industria de los minerales críticos en la región, Maloney subrayó la importancia de que esta debe ser un área más "intensiva en términos de conocimiento", y pone como ejemplo el desarrollo del sector petrolero noruego, que, a partir de las reservas que comenzó a explotar en los setenta, ha establecido todo un compendio derivado de capacidades de investigación y desarrollo.

"No es sólo lo puramente extractivo, tiene que ver con qué haces con ese potencial", apostilla con respecto a la necesidad de que la región comience a absorber nuevas tecnologías industriales.

En el documento también hay un llamado a impulsar una mayor integración comercial en Latinoamérica y el Caribe, un reto que según Maloney empieza por la propia geografía de una región que es "difícil de conectar" y que cuenta con muchas regulaciones en términos transfronterizos que precisamente "retrasa el poder atravesar fronteras".

Con información de EFE

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