Danilo Astori y Gabriela De Boni contrajeron matrimonio en 1987, y tres décadas y un divorcio después, en 2019, ella comenzó el trámite para jubilarse. Entonces, declaró haber trabajado como profesora de literatura y de idioma español, funciones que sigue desempeñando, y como secretaria de Astori en su despacho del Palacio Legislativo. Sin embargo, el exvicepresidente de la República, exministro y exsenador negó que le pagara sueldo como dependiente por esa tarea.

Al tramitar la jubilación ante el Banco de Previsión Social (BPS), De Boni presentó pruebas y testigos de que trabajó como dependiente de su esposo entre el 15 de febrero de 1990 y el 1° de marzo de 1999. En contrapartida, Astori, que fue senador desde ese 15 de febrero hasta el 1° de marzo de 2005, momento en que asumió por primera vez como ministro de Economía y Finanzas, negó que el pago mensual realizado a quien era por entonces su esposa respondiera a “tareas” características de “un vínculo de dependencia, sino que se originaron en función del vínculo matrimonial”.

“Las funciones que eventualmente y esporádicamente realizaba De Boni no se enmarcan en las actividades amparadas al BPS según el artículo 18 de la ley 12.138”, expresó el exsenador en un escrito presentado el 25 de febrero de 2022 ante la Dirección Técnica de Prestaciones de BPS, al que accedió Montevideo Portal.

Su exesposa respondió el 11 de julio de 2022 en una carta enviada al directorio de BPS que “es falso que concurriera esporádica y eventualmente como afirma Astori”, y que es falso también “que las tareas se enmarcaran en el vínculo matrimonial”, descartando así que se tratara de “una tarea doméstica más como se pretende insinuar”.

De Boni sustenta su postura tanto en los testigos que presentó ante BPS, cuyas declaraciones resultaron valoradas como “eficaces” por la directora de la oficina de testigos del organismo, así como en testimonios que pueden constatarse en la sentencia de divorcio, de 1999. Allí consta que un empresario y un exlegislador de Asamblea Uruguay (AU), ambos propuestos por Astori para la disolución del matrimonio, declararon frente a la jueza Herminia Martínez de Sposto que ella trabajaba en el despacho astorista. 

En la bancada de senadores del Frente Amplio están al tanto de la falta de concordancia entre el relato de Astori y el de su exesposa, pero uno de los legisladores respondió a Montevideo Portal que “es un tema personal” y que, por ello, “nunca tuvo tratamiento” político.

Tras dos años sin concurrir presencialmente al Parlamento por problemas de salud, el exvicepresidente renunció el mes pasado al Senado, ocasión en la que fue elogiado por legisladores del oficialismo y la oposición. De todas maneras, entrevistado este miércoles por Telemundo de canal 12, expresó su preocupación por las relevaciones sobre el caso Astesiano y aseguró que sigue liderando AU y trabajando en Convocatoria Seregnista Progresistas.

Montevideo Portal intentó comunicarse con Astori para consultarlo sobre el conflicto laboral con su exesposa, pero no logró una respuesta de su parte.

Antecedentes

La falta de aportes al BPS en la bancada astorista fue noticia hace seis años. “Graciela Vadivieso había contado en el programa No toquen nada que trabajaba para el legislador Jorge Orrico pero que era empleada de AU [el sector liderado por Astori]. Dijo que cobró en negro durante 20 años y que en los primeros años le pagaba Claudia Hugo, la pareja de Astori, en el despacho del entonces senador. Luego cobró en una cuenta del Banco República de AU; Valdivieso mostró los recibos de esa cuenta”, informó Portal 180 en 2016.

Astori, por entonces ministro de Economía y Finanzas, declaró a raíz de este tema: “Asamblea Uruguay jamás tuvo un problema de este tipo ni lo tendrá en el futuro porque ha cumplido rigurosamente con sus obligaciones en materia de seguridad social”. Además, dijo que “quienes integran la secretaría de los legisladores dependen de los legisladores” y “no son funcionarios de AU”.

“Los legisladores eligen a quién contratan, cuánto le pagan y cómo le pagan, con un límite que es la partida del Parlamento”, agregó Astori.

Por su parte, Hugo explicó entonces a VTV Noticias que “el legislador es quien ordena a la organización lo que se tiene que pagar” y que Orrico “ordenaba lo que se le tenía que pagar a su secretaria”, por lo que “no hay ningún misterio en esto”.

“Los aportes al BPS los realiza la organización porque es el partido político AU, pero de acuerdo con lo que ordena el legislador”, afirmó en 2016 la actual diputada y pareja de Astori. Además, sostuvo que Orrico, como todos los parlamentarios, tenía “una partida para distribuir, y él la distribuyó entre sus dos secretarias”, pero “no autorizó nunca a pagarle aportes”.

El entonces director nacional de Trabajo, Juan Castillo, informó en aquel momento que el tema de la secretaria del exdiputado Orrico “se laudó y expiró con una resolución del BPS que intima a una organización política a pagar lo que adeuda”.

Dos años después, en 2018, Velarde González, quien fuera secretario de la bancada parlamentaria del Frente Amplio desde 1985, informó que le ganó un juicio a la fuerza política por no haber realizado sus aportes a la seguridad social durante 17 años.

La falta de aportes previsionales por la labor de una secretaria de un legislador frentista ha vuelto en este 2022 debido al reclamo de la exesposa de Astori. Al no lograr el reconocimiento de su empleador (y exesposo) por el trabajo realizado en el despacho parlamentario, BPS negó en esta instancia la solicitud de De Boni.

Hoy no hay deudas vigentes por este caso ante BPS porque caducaron. La falta de pagos de los empleadores al organismo prescribe a los cinco años, a excepción de ciertos casos en los que ese plazo puede llegar a duplicarse. En ese sentido, Astori planteó en su respuesta a BPS que “sin perjuicio” de las tareas realizadas por su exesposa, “y aun cuando pudiere considerarse ser actividades lícitas comprendidas, extremo que se controvierte […], cualquier adeudo está ya largamente prescripto y de tal modo debe considerarse y declararse por el BPS”.