La fiscal Irena Penza brindó una conferencia de prensa en la tarde de este sábado para informar y brindar más detalles sobre el caso del efectivo policial que asesinó a su expareja y al actual novio de ella y luego se quitó la vida en la localidad de Los Cerrillos, en el departamento de Canelones.

Si bien aclaró que se cuenta con información primaria, la magistrada detalló que el policía, que pertenecía al Grupo de Reserva Táctica (GRT) de Montevideo, salió de trabajar sobre las 22 horas del viernes, fue directamente a la casa de su exnovia y habría perpetrado los crímenes cerca de la medianoche.

El victimario ingresó a la vivienda a través de la ventana del baño para matar primero, con su arma de reglamento, al otro hombre de varios disparos. Luego, y tras un forcejeo, hizo lo propio con la mujer, y finalmente se autoinfligió un balazo.

Penza destacó que no existían denuncias previas sobre violencia o situaciones similares y comentó, en base a los datos con los que se cuentan y la recolección de testimonios, que existen “indicios” sobre que el móvil de los crímenes fue una “falta de aceptación” de la finalización del vínculo amoroso.

“Hace meses que esta pareja estaba separada, aproximadamente cuatro o cinco meses, pero el agresor estaba en contacto permanente con la víctima, mandándole mensajes, y también con los familiares”, agregó.

Consultada sobre si el policía había “amenazado” a la mujer en esos mensajes, la fiscal comentó que aún no se sabe. “Parte de las diligencias que tenemos pendientes son las pericias de los celulares, que fueron incautados en el lugar. Por supuesto, vamos a examinar el contenido de los mismos para ver si había amenazas previas”, informó.

“Lo cierto es que no había denuncias realizadas en el Ministerio del Interior; no había medidas cautelares dispuestas ni intervención de la Justicia. Sí surge una especie de actividad de control por parte de esta persona y no aceptación del término de la relación. Esto emerge de las primeras declaraciones de familiares muy cercanos que estaban allí, que también proporcionaron algunas comunicaciones del agresor hacia familiares, tratando de intervenir nuevamente en la vida de su expareja”, añadió.

Por último, Penza informó que, luego de matar al hombre y a la mujer, el policía le envió un mensaje al hermano de ella pidiéndole “perdón”, y fue lo último que hizo con vida.