El crucero MV Hondius reportó un brote de hantavirus a bordo. Hasta el momento hay un caso confirmado por laboratorio y otros cinco sospechosos.
De las seis personas afectadas, tres murieron y una permanece en cuidados intensivos en Johannesburgo. De los tres fallecidos, dos de ellos —una pareja de Países Bajos— visitaron Chile, Argentina y Uruguay.
El Ministerio de Salud Pública activó, en respuesta, la vigilancia epidemiológica y “se chequeó el tiempo que estuvieron” los turistas en el país. “Puedo garantizar que esos turistas, en el período que estuvieron en el país, no estuvieron en la fase donde se puede suceder el contagio. Eso ya es certificado y lo vamos a comunicar para poder dar tranquilidad a la ciudadanía”, manifestó en rueda de prensa la ministra.
El ministerio luego emitió un comunicado en el que aseguró que se reforzó el monitoreo de infecciones respiratorias agudas graves y otros eventos con sintomatología compatible.
En 2018 la cartera había detallado que la enfermedad “se identifica por un cuadro pulmonar severo que se presenta con fiebre, mialgias intensas, astenia, cefalea y, en ocasiones, un cuadro gastroentérico, que evoluciona en algunos casos rápidamente a una fase cardiopulmonar, con distress respiratorio y severas alteraciones hemodinámicas”. De acuerdo con la publicación de ese año, en el país se observan unos 20 casos anualmente —ubicados “sobre todo” al sur del río Negro— y la mortalidad es del 30%.
Casos históricos en el país
En 2014, un trabajador de un tambo en Esperanza, Paysandú, falleció a causa de este virus. Olga Rodríguez, de la Dirección Departamental de Salud de ese entonces, destacó que se trata de una enfermedad de notificación obligatoria, pero puede "ocurrir que un paciente consulte, evolucione bien y el médico no sospeche de la patología".
Tres años después, una maestra de Mercedes, Río Negro, pasó poco más de dos semanas en CTI con un cuadro clínico grave debido a la enfermedad. Inicialmente los doctores sospecharon que la joven de 24 años tenía leptospirosis, pero estudios descartaron esa teoría y confirmaron la presencia del hantavirus. Falleció a fines de mayo de ese año.
Luego, a principios de 2018, el MSP debió realizar recomendaciones ante un caso que se sospechaba era de hantavirus. El 1º de febrero se confirmó que la muerte de un joven de 28 años ocurrida algunos días atrás fue por esta enfermedad. Se trataba de una persona “joven y sana”, sin antecedentes de salud complicados, que sufrió un cuadro respiratorio que se agravó rápidamente y provocó su fallecimiento pese a todas las medidas que se tomaron, según detalló en ese momento el subdirector general de Salud, Gilberto Ríos.
Finalmente, a mediados de febrero de 2020 —semanas antes de la llegada del covid-19 al país—, un veterinario de 28 años falleció en Río Negro tras varios días internado. En este caso también se dio una muerte por hantavirus.
La opinión de una experta
De todas formas, este brote es “bastante inusual”, debido a que se dio una transmisión interpersonal. La mayoría de los contagios, sin importar la variante del virus hanta, se da de roedor a humano. “Por eso es algo relativamente raro y por eso creo que se va a aprender bastante del estudio” de este caso, explicó a Montevideo Portal Adriana Delfraro, profesora agregada de Virología de la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República (FCien-Udelar).
De acuerdo con la experta, y según ha informado la Organización Mundial de la Salud, estos casos recientes del crucero MV Hondius corresponden a la variante Andes Sur, ubicada en países como Chile o Argentina. Esto es un factor clave: cada variante está asociada a una especie de roedor en particular, indicó Delfraro.
En el caso de esta variante puntual, corresponde al Oligoryzomys longicaudatus o ratón colilargo, especie que no está presente en Uruguay, subrayó la docente. “En el país el principal roedor que transmite hantavirus es el colilargo chico Oligoryzomys flavescens. La variante viral asociada a este roedor se llama lechiguanas (y otras relacionadas); no hay registro de trasmisión interpersonal para este y otros hanta, que es un fenómeno inusual y observado únicamente, en contadas ocasiones para Andes Sur”, enfatizó la especialista.
Esto hace que sea “muy bajo” el riesgo de que se halle esta variante en Uruguay, más al haber descartado el contagio en los turistas que pasaron por el país. “En ciencia nunca podés decir que es cero, pero a mi entender es muy bajo”, relativizó Delfraro.
Consultada respecto a cómo se da el contagio interpersonal, la docente de Virología sostuvo que “está lejos de ser el covid-19 o cualquier gripe o virus de ese tipo”. “Se han dado situaciones muy particulares cuando hay un contacto muy estrecho y prolongado entre las personas”, reconoció.
Finalmente, la profesora de la FCien se refirió a la tasa de mortalidad del hantavirus presente en Uruguay y advirtió que ese 20-30% “no es un porcentaje despreciable”. “Como todo, puede dar desde asintomático hasta enfermedad leve, pero cuando reviste gravedad o pasa a ser un síndrome pulmonar puede ser serio”, alertó.