El 1-1 frente a Platense por la cuarta fecha de la Copa Libertadores hizo explotar el enojo de los más de 4.000 hinchas que se hicieron presentes en el partido. Tras el pitazo final en Vicente López, explotaron contra el plantel con fuertes insultos y cánticos apuntando al rendimiento del equipo.

Mientras los jugadores se retiraban del campo de juego, desde la tribuna bajó un contundente “¡Que se vayan todos, que no quede ni uno solo!”, reflejando el malestar de los parciales carboneros por el presente futbolístico.

En medio de la tensión, varios futbolistas se acercaron al sector ocupado por los hinchas y regalaron sus camisetas, aunque el gesto no alcanzó para calmar los ánimos. "Empiecen a poner huevo", fue uno de los reclamos más repetidos cuestionando los rendimientos de muchos futbolistas en la actualidad, así cómo: "Le tienen que pedir perdón a la gente".

El empate dejó al equipo de Aguirre comprometido en el Grupo H de la Libertadores, con dos puntos acumulados de 12 posibles y a cinco de Platense con dos por jugar.

Además llegó a ocho partidos al hilo sin ganar, algo que no sucede desde el 4 de abril pasado ante Progreso por la décima fecha del Apertura.