"Queremos hacer lo imposible posible", dijo el consejero delegado de productos de Huawei, Richard Yu, al presentar este nuevo dispositivo que se lanza a un competitivo mercado con una particularidad excepcional: ser el teléfono más delgado del mundo.
El dispositivo, según informa El País de Madrid, mide 6,18 milímetros, tiene cuerpo metálico, procesador de cuatro núcleos, tarjeta micro SD y una batería de 2000 mAh que, según los fabricantes, aguanta 13 horas de llamadas o 18 horas de música.
Tiene cámara de fotos con ajustes de color, contraste y reconocimiento automático de la escena, sensor de 8 megapíxeles, macro de 4, video en HD y otra frontal de 5 megas.
El teléfono tiene sistema operativo Android y estará disponible en 19 países a fines de julio, con un precio de 449 euros.