Por Linng Cardozo* | @Linng55

El Instituto Nacional de Vitivinicultura (INAVI) resolvió la semana pasada establecer exigentes requisitos a los vinos importados, a propósito de normas aprobadas en Argentina sobre el uso de agua en la elaboración de vinos. La decisión de INAVI se puede leer aquí

A partir de esa decisión, me permito esta carta en defensa del vino uruguayo.

1) Desde las reconversiones de las viñas uruguayas, hace alrededor de 30 años, el vino uruguayo fue elevando su calidad hasta niveles excepcionales. El producto uruguayo obtiene premios relevantes y varias bodegas han sido distinguidas internacionalmente. El vino uruguayo penetra en mercados exigentes.

2) El vino ha sido declarado por ley Bebida Nacional. Además, es el único producto con tanto valor agregado que llega a mesas de todo el mundo con la marca "Uruguay".


3) Uruguay es destino de inversores extranjeros que desembarcan con el objetivo de producir vinos de calidad para el mercado interno y externo. Estadounidenses, franceses, brasileños y argentinos llegan tentados por nuestro clima y suelo y nuestros profesionales vitícolas.

4) Por la existencia de INAVI y su esquema público-privado, el vino está sometido a fuertes y estrictos controles, como no lo tienen otras bebidas, como por ejemplo la cerveza, que sólo debe tener habilitación de bromatología.


5) El mercado uruguayo cada vez es más exigente y, al tiempo que desciende el consumo de vino uruguayo a granel o suelto, aumenta levemente el Vino de Calidad Preferente (VCP). Esto exige aún más a viñateros, bodegueros y profesionales vitícolas. Las respuestas que se dan al mercado son altamente aceptables.

6) Las viñas y bodegas en Uruguay conforman un mapa social en el campo que le otorgan identidad a vastas zonas de Canelones, Maldonado, San José y Colonia, entre otras de menor área plantada. Son un patrimonio destacado, con su historia y trascendencia social.

7) La mano de obra que genera la industria del vino en Uruguay es más importante que la de la soja y, por si fuera poco, su actividad productiva es más amigable con el medio ambiente y el desarrollo sustentable.

8) La política de Cero Alcohol para quien maneja automóviles -promovida por el Estado- ha generado preocupación entre los protagonistas de la industria porque se le adjudica a esa decisión la caída de las ventas. Igualmente admiten que el cambio en el comportamiento del consumidor, obedece a otras lógicas.

9) Por un tema de escala, los vecinos Argentina y Chile, ingresan con sus vinos a Uruguay en condiciones competitivas favorables. Hoy el 30% del mercado de los vinos pertenece a esos vinos importados. Pero la competencia no es leal. La legislación chilena admite hasta un 7% la existencia de agua exógena en sus vinos; la legislación argentina 2.8%. En ambos casos, lo justifican con diversos argumentos. En Uruguay no se permite agua exógena en los vinos. La foto de arriba es del avanzado laboratorio que posee INAVI en Canelones en donde se testean los vinos uruguayos y, en un futuro próximo, los vinos importados de Chile y Argentina, para dar cumplimiento a la decisión de la semana pasada.

10) El vino uruguayo es patrimonio identitario del país. Sus raíces se ubican en el siglo XVIII y su historia es constituyente de la Nación, en tanto paisaje humano, patria y emoción.

11) La defensa del vino uruguayo no es un capricho nacionalista o chovinista. Surge de la convicción acerca de la importancia que tiene esta actividad para el país y su gente y porque además los vinos uruguayos son buenos y juegan a gran altura en cualquier liga.

* Es periodista, artista plástico y sommelier. Dirige www.lacataentucasa.com.uy. Tiene 63 años, 3 hijos, una nieta y es hincha de Nacional.