A veces es tan difícil no dejarse encandilar con propuestas que se presentan como novedosas, como saber valorar lo que hay de bueno -y nuevo- en ellas. Es lo que puede llegar a pasar con la muy interesante artista inglesa FKA twigs. No hubo casi ninguna publicación musical anglosajona que no pusiera su álbum LP1 en su top 5 de discos del año 2014.

Achicando bastante el concepto de lo que originalmente se entendía como Rhythm & Blues, se comenzó a llamar desde la década de 1990 "R&B contemporáneo" a cierta música pop de raíces negras. Es música que tiene que ver con el soul y el funk, pero también con el hip hop y la música electrónica; en un abanico que incluye tanto a los trabajos de Michael Jackson como a las producciones de Rihanna o Beyoncé.

Como toda música popular masiva tiene su contraparte más "artística" o "experimental", no se tuvo mejor idea que llamar "R&B alternativo" a la música que partiendo de raíces parecidas explora otros caminos, no tan ligados a los esquemas de género. Dentro de esa bolsa "alternativa" han caído músicos muy recomendables pero realmente muy distintos entre sí, como The Weeknd, Frank Ocean y la propia FKA twigs.

Twigs, nacida como Tahliah Debrett Barnett en 1988, lanzó su primer EP a través del sitio Bandcamp en 2012. Desde los 17 años además de hacer música se había dedicado a la danza, siendo parte -en vivo y en videoclips- de cuerpos de bailes de varias estrellas pop como Kylie Minogue o Taio Cruz.

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En 2013 editó su segundo EP por el prestigioso sello Young Turks, donde compartió producción con el venezolano-londinense Arca (conocido por trabajar con Kanye West y Bjork). Mostrando la importancia que twigs le da a lo visual, todos los temas de los dos EP's tienen sus respectivos videos.

Su álbum debut, donde comparte la producción artística con Arca, Emile Haynie, Devonté Hynes, Paul Epworth y Clams Casino, sigue en la línea de sus dos primeros trabajos, sin repetir ninguna de las composiciones ya editadas.

Es verdad que la música de twigs es "rara" si uno la juzga desde el punto de vista de la música pop que se escucha masivamente, aunque seguramente no le suene tan extraña a un oyente más o menos enterado de lo que se viene haciendo en la música electrónica de los últimos veinte años.

Creo que su música ha sido asociada al R&B alternativo por pereza. Es verdad que se nota que twigs escuchó mucho pop negro de la década de 1980 hacia acá, pero más que una versión deformada y oscura del R & B su música parece seguir la línea del trip hop; el género que mezcló música cinematográfica, electrónica, hip hop, dub, soul y reggae, llevándolo al formato canción en la década de 1990.

Hay mucho de Massive Attack y muy especialmente de Tricky en FKA twigs. La mezcla de ruidos, beats dislocados, melodía, agresividad y calma de LP1 está muy emparentada con el autor de Maxinquaye y Pre-Milenium Tension. También es claro que twigs sigue la línea de sus compatriotas The XX (teniendo en común con ellos su interés por el rock dark de los ochenta de New Order y Depeche Mode) y de James Blake, con quien comparte sus deudas con el dubstep y su gusto por usar melodías pop en contextos a priori mucho más experimentales.

Uno podría pensar que en un tiempo donde la música pop está tan hipersexualizada ya nada puede resultar novedoso en ese terreno. Sin embargo twigs se las ha arreglado para sorprender desde las letras, pero especialmente desde lo visual, con una visión perturbadora de lo sexual que está tan lejana de la mujer objeto del hip hop y el pop más comercial, como de la sensualidad cool de alguna de las propuestas nombradas.

Un buen ejemplo (como la mayor parte de sus videos) es su hit "Two Weeks", que además de ser su canción con la melodía más recordable, mezcla en su letra una cantidad de imágenes fuertes que juegan con la dominación y la sumisión, con un lenguaje que es a la vez crudo y ambiguo.

La obra de FKA twigs, donde pesan casi por igual lo visual, lo compositivo, la producción y el diseño de sonido, no es quizás tan increíblemente original y maravillosa como algunos dicen. Pero es muy interesante, prometedora y sobre todo inquietantemente disfrutable. No es poca cosa.

Andrés Torrón regresa como colaborador a Montevideo Portal con la columna "Música sin enemigos", tras finalizar su ciclo de entrevistas titulado "Sin casete". Además de ser músico, productor y periodista, es autor del libro "111 Discos Uruguayos", que puede conseguirse aquí.