Construida entre 1923 y 1935, la rambla sur de Montevideo fue una obra monumental y costosa. Contemporánea del Palacio Legislativo, la rambla debió superar diversos escollos —algunos literales— hasta llegar a su concreción. Ambas iniciativas reflejan sin duda el espíritu de pujanza que primaba en el por entonces joven país.
Quienes caminan por el malecón montevideano sin duda repararon, en más de una ocasión, en los llamativos y simétricos huecos trabajados sobre los pilares de granito. Esto no se debe a la acción de alienígenas —arquitectos espaciales que aparecen cada vez que alguien no se explica algo— sino a un vestigio del proyecto original: en esas perforaciones debían encastrarse barras metálicas —presumiblemente de bronce— para formar una extensa baranda doble a lo largo de toda la costa.
Las barras en cuestión jamás se colocaron de manera extensiva, aunque documentos gráficos de la época indican que al menos se probaron en algún tramo. La razón del cambio en el diseño no está clara, pero la hipótesis más probable apunta a problemas de presupuesto: la rambla ya había costado una fortuna y añadir semejante cantidad de bronce la habría elevado a la categoría de faraónica.
Amante de la historia, el arquitecto Daniel Thul, especializado en reconstrucciones virtuales de patrimonio, utilizó herramientas digitales para generar un llamativo video. En el clip muestra cómo se vería la rambla sur si, tal como estaba proyectado, tuviera sus barandas.
El video se hizo viral en redes y de inmediato dividió aguas: algunos internautas consideran que el paseo ganaría estéticamente con el barandal; en contrapartida, otros señalan que las barandas impedirían sentarse en el muro y mirar hacia el mar, una conducta habitual en los montevideanos.
El proceso de construcción de la rambla sur está documentado en un interesante archivo publicado por el Centro de Fotografía de Montevideo.
Quienes deseen disfrutar de una promenade elegante y a la vez bien cercada, pueden trasladarse hasta Piriápolis y pasear por la rambla de los Argentinos.