"Me parece gracioso", dijo, "pero la última cosa que me verás haciendo es salir por ahí diciendo que es mentira", expresó en una entrevista concedida a la revista "The Advocate".

Para Clooney, realizar esa negación "sería injusto y grosero para con mis buenos amigos de la comunidad gay", por lo que insistió en que "no voy a dejar que nadie haga parecer que ser gay es algo malo".

"¿A quién le molesta el hecho de que alguien sea gay?", continuó. "Yo estaré muerto hace mucho tiempo y la gente seguirá rumoreando que soy gay. No me importa", aseveró.

"Mí vida privada es, precisamente, privada, y estoy muy feliz con ella, prosiguió el actor, quien lamentó el hecho de que "vives tu vida bien, tratas bien a las personas y esperas que nadie invente historias sobre ti, pero de cualquier manera, las inventan".

Clooney, quien estuvo casado entre 1989 y 1993 con la actriz Talia Balsam y actualmente tiene un romance con la luchadora profesional Stacy Keibler, es un conocido activista en pro del matrimonio gay.