Los japoneses tienen un gato jefe de estación de tren, por lo que no debería sorprender que otro felino sea frecuente usuario de este medio de transporte.
Según La Información (en mayúscula), los asiduos a las estaciones de Ikebukuro y Seibu Chichibu, del metro de Tokio, se cruzan desde hace tres años con un gato que viaja por los trenes y se comporta como un pasajero más.
Si bien las normas indican que las mascotas deben viajar en jaula y junto a sus dueños, pero la compañía hizo una excepción con este tranquilo animal, que aporta alegría al viaje. Además es muy correcto, ya que cede el asiento si es conveniente.