El 28 de noviembre de 1981, Katrice Lee cumplía dos años. Su padre, Richard Lee, era sargento mayor en el contingente británico que por entonces estaba afincado en Alemania, razón por la que la niña y su familia residían en una base militar británica, cerca de la localidad germana de Paderborn.
Ese día, Katrice fue con su madre, Sharon, y con una tía llamada Wendy a un centro comercial de los Institutos de la Armada, el Ejército y la Fuerza Aérea británicos (Naafi) a hacer algunas compras para la fiesta de cumpleaños. Era el día de pago de los aguinaldos y el lugar estaba lleno de gente haciendo compras navideñas.
Cuando se disponían a pagar, Sharon recordó que no había comprado papas fritas y regresó a las góndolas, dejando a la niña junto a su tía. Cuando regresó a la fila no vio a su hija y le preguntó a Wendy dónde estaba, esta le contestó que creía que había corrido detrás de ella en busca de las papas.
Ante la desaparición, las dos mujeres corrieron en busca del padre, que aguardaba afuera junto a su auto.
"Mi entrenamiento como militar se activó de inmediato. Llamé a todos los soldados de mi unidad que pude ver en el supermercado. Eran al menos media docena, si no más", dijo Lee en una entrevista concedida a la cadena BBC en 2021.
"Hicimos una búsqueda en tierra alrededor del área, pero fue en vano", recordó. La niña jamás volvió a ser vista.
El caso se convirtió en uno de los más famosos, tanto en Alemania como en el Reino Unido. Pasó por archivos y reaperturas, la última de ellas en 2017, pero jamás se arribó siquiera a una conclusión plausible. Además, las investigaciones se vieron dificultadas por el solapamiento de jurisdicciones, porque si bien el hecho ocurrió en Alemania, fue en un perímetro militar británico.
En un primer momento, los agentes de la Real Policía Militar (PM) dieron por hecho que la niña se había ahogado en un río cercano y no investigaron ninguna otra posibilidad. Por ello, las patrullas de fronteras y la Policía alemana recibieron mal y tarde la información sobre el caso. De hecho, la primera mención en un periódico local se produjo recién seis semanas después de la desaparición.
Las autoridades rastrillaron varias veces el río en cuestión y registraron los alrededores, pero no encontraron el más mínimo indicio.
Convencido de que la teoría del ahogamiento era inverosímil dada la distancia a la que se encontraba el río, que él describió como "poco profundo", y por el hecho de que no había señales de un cuerpo en el camino que llevaba hasta este, Lee sigue creyendo firmemente en la hipótesis del secuestro.
"Alguien recogió a Katrice y salió con ella. Está viviendo una mentira con una familia que le ha ocultado su verdadera identidad", sostuvo.
Un viaje desde el otro lado del Atlántico
Heather McCord, residente de Staten Island, Nueva York, viajó unos 5.600 kilómetros desde América a las Islas Británicas solo para someterse a una prueba de ADN que nadie le pidió. De hecho, ni siquiera fue recibida por quienes —según ella— serían su familia biológica.
Ella cree ser la niña que desapareció hace más de cuatro décadas y está convencida de que puede aclarar dos situaciones en una: resolver un famoso caso de desaparición y encontrar la que ella considera su verdadera identidad. Para ello, creó una campaña de financiación colectiva que le permitió costear su viaje y las pruebas genéticas.
En la página de la campaña, declaró que desea descubrir su verdadera identidad y reunirse con su familia. Según su relato, también cree recordar el día en que supuestamente fue secuestrada.
Heather afirmó, además, que buscaba justicia y que existían motivos valederos que sustentaban su creencia. Alegó, asimismo, tener recuerdos confusos de su infancia, los cuales, según ella, podrían estar relacionados con un supuesto caso de identidad equivocada.
Rechazo de la familia
A pesar de la convicción de Heather, la familia de Katrice Lee no cree que lo que ella afirma sea posible.
Richard Lee afirmó que, a lo largo de los años, varias personas han dicho ser su hija desaparecida. Y cree que Heather sería simplemente otro caso similar, o bien una oportunista en busca de notoriedad.
En ese sentido, criticó la decisión de la estadounidense de viajar al Reino Unido para hacerse la prueba. Según él, las autoridades ya le habían informado que el procedimiento podía realizarse en Estados Unidos.
Por otra parte, dijo que si Heather realmente creía ser Katrice, debería haber seguido los canales de investigación adecuados.
Pruebas de ADN e investigación
La Policía Militar Británica confirmó que Heather llegó a un aeropuerto de Londres este mes y se sometió a una prueba de ADN, según publicó el tabloide The Sun.
Hasta el momento, no se informó sobre los resultados del examen ni hubo ninguna conclusión oficial con respecto a la afirmación de la mujer estadounidense.
Las autoridades siguen vigilando el caso, mientras que la identidad de Heather aún no ha sido confirmada públicamente.
Antes de Heather, una mujer residente en Bedfordshire, Inglaterra, también afirmó ser Katrice Lee. Y siguió creyendo eso incluso después de que una la prueba de ADN descartara cualquier vínculo con la familia.
Richard Lee afirmó que situaciones como esta terminan afectando emocionalmente a su familia. Al mismo tiempo, expresó su pesar por las personas que buscan sinceramente sus orígenes biológicos y que desconocen la identidad de sus padres.
Más de cuatro décadas después de la desaparición de Katrice Lee, el caso sigue sin resolverse. Ahora, las expectativas se centran en los resultados del examen realizado por Heather McCord y en lo que este pueda revelar sobre una de las historias de desaparición más persistentes de Europa.