Depredador oportunista.

Tras la caída en desgracia del dentista que mató al león Cecil, la esposa de un colega aprovecha la situación con un original anuncio.

"Pensamos que era divertido", cuenta Tisa Hagerty, una mujer de Arkansas, EEUU, cuyo marido Curtis dirige una pequeña clínica odontológica.

Recientemente, el letrero que anuncia los servicios de la institución, cuenta con un agregado: "Por supuesto, yo no cazo leones", dice el cartel

"Y es verdad: él no caza leones, ni cualquier otra cosa", explica risuela la mujer en declaraciones recogidas por The Huffington Post.

Mientras tanto, el también dentista Walter palmer, residente en Minnesota, no pasa por su mejor momento. Tras abatir al legendario león Cecil en Zimbabue, el profesional ha sufrido una defenestración total: primero en las redes sociales, y luego también fuera de ellas.

Palmer se vio obligado a cerrar su clínica, su casa fue vandalizada con grafitis, y afronta cargos que podrían significar su extradición a Zimbabue.

Según Tisa, los clientes se tomaron con humor el cartel, ya los que preguntan por los pasatiempos de su marido, se apresura a responder que no incluyen nada violento. . . a pesar de que el Fútbol Americano, que es su pasión, es un juego bastante rudo.

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