La filmación, realizada en Camboya, muestra a un bebé intercambiando besos y lengüetazos con un pez casi de su mismo tamaño, al que unos adultos -presumiblemente los padres del niño- retienen en una palangana.
El video alcanzó gran popularidad en las redes sociales, donde la polémica no tardó en desatarse.
Por un lado, numerosos internautas desaprueban el beso en cuestión, aunque no por razones morales sino higiénicas, alegando que el "boca a boca" entre el pez y el niño podría poner en peligro la salud de éste último. Aunque también la del primero.
Sin embargo, no son menos quienes entienden que el video es una verdadera ternura, y tachan de hipócritas a los que se derriten cuando el animal implicado en los mimos es un perrito o un gato.