La campaña de vacunación contra la gripe comenzó este lunes con la vacunación de residentes y funcionarios de los ELEPEM (Establecimientos de Larga Estadía para Personas Mayores) y a partir del miércoles 4 de mayo la vacuna estará disponible en todos los vacunatorios del país.

La vacuna antigripal es gratuita y no es obligatoria. Sin embargo, el Ministerio de Salud Pública (MSP) recomienda enfáticamente que la reciban las personas con factores de riesgo y luego el resto de la población.

La logística de vacunación se desarrollará mediante una estrategia escalonada, que si bien busca la priorización de grupos de riesgo, desde la unidad de Inmunizaciones de la cartera se hace hincapié en la importancia de aprovechar la “oportunidad de vacunación”. Esto significa que si una persona con factores de riesgo se acerca al vacunatorio y va acompañada de otra que no posee tal condición, si el acompañante quiere recibir la vacuna, puede hacerlo en el momento.

“El objetivo principal de la campaña contra la gripe es proteger a la población, sobre todo aquellas personas con factores de riesgo, de padecer formas graves de gripe o influenza”, informó el MSP.

El primer grupo priorizado corresponde a personas mayores de 65 años, personas institucionalizadas en establecimientos de larga estadía, embarazadas o puérperas (hasta los 6 meses de nacido el bebé) y personal de salud, que por las características de su tarea, están más expuestos.

Luego, la prioridad de vacunación contra la gripe es la población de niños de 6 meses hasta 4 años y 11 meses, niños adolescentes y adultos con comorbilidades, y personal esencial; finalmente se extiende la vacunación para continuar con la población en general.

La vacunación es gratuita y cualquier persona puede recibirla en cualquier vacunatorio independientemente de su prestador de salud; cada institución deberá organizar su propia logística a los efectos de llevar adelante una campaña ordenada.

La vacuna antigripal se puede administrar a partir de los 6 meses de vida. Los menores de 8 años que se vacunen por primera vez deben recibir dos dosis con cuatro semanas de separación entre cada una; el resto de la población recibirá una sola dosis.

El Ministerio de Salud Pública hace especial énfasis en tomar esta instancia como oportunidad para ponerse al día con todas las vacunas previstas en el esquema de vacunación del programa ampliado de inmunizaciones (PAI).

En caso de identificar que falta alguna vacuna, la recomendación de la cartera es priorizar las vacunas obligatorias que son parte del esquema frente a cualquier otra. Además, se sigue desarrollando la vacunación contra covid-19. En esta línea, la unidad de Inmunizaciones recordó que adolescentes y adultos se pueden administrar de forma simultánea las vacunas contra covid-19 y antigripal, en una misma instancia.

En el caso de los niños, la recomendación es esperar 14 días entre una y otra vacuna, sin que sea motivo de alarma que no se llegase a cumplir este requisito.

Personas con factores de riesgo de padecer formas clínicas graves de influenza:

Mujeres embarazadas (cualquier etapa del embarazo). Puede administrarse junto a vacuna contra la tos convulsa (dpaT)

Mujeres durante los primeros 6 meses post-parto, promoviendo la vacunación de las puérperas previo al alta de la maternidad (puede administrarse junto a vacuna dpaT si ésta no se recibió antes)

Personas de 65 y más años de edad

Personal de la salud, incluidos estudiantes de todas las áreas de salud y cuidadores o acompañantes de enfermos

Residentes y trabajadores de ELEPEM y otros centros de larga estancia

Personas privadas de libertad

Personas en situación de calle o que pernoctan en refugios.

Niños de 6 meses a 4 años y 11 meses de edad.

Personal de servicios esenciales: policías, bomberos, militares y docentes

Personal de avícolas y criaderos de aves de corral

Personas de 5 años y más con enfermedades crónicas, priorizando los portadores de las siguientes patologías:

EPOC, enfisema y asma.

Obesidad severa: Índice de Masa Corporal igual o mayor a 40.

Cardiopatías.

Diabetes.

Personas inmunocomprometidas: pacientes con VIH, neoplasias, enfermedades renales o hepáticas crónicas, uso prolongado de medicamentos inmunosupresores, etc. Se incluyen las personas convivientes con estos pacientes.

Enfermedades hematológicas.

Enfermedades neuromusculares.