Con la presencia de la ministra Muñoz, se realizó el miércoles 16 el lanzamiento de la primera biblioteca digital accesible de Uruguay, una iniciativa que surge de la alianza entre la Unión Nacional de Ciegos del Uruguay (UNCU) y la Universidad de la República (Udelar). El objetivo es ofrecer herramientas que favorezcan la reinserción, el tránsito y la permanencia en el sistema educativo formal de la población con discapacidad visual o baja visión.

Muñoz destacó la importancia de esta iniciativa que, amparada en el Tratado de Marrakech, permite la inclusión social a través del acceso a los bienes y servicios culturales, independientemente de las capacidades. "El objetivo del tratado es que las personas ciegas y con baja visión puedan acceder a la lectura como las personas que no tienen esa dificultad", agregó. "Es imprescindible garantizar la igualdad de oportunidades para todos".

El Tratado de Marrakech, del cual Uruguay es adherente, permite la digitalización del material impreso. Una vez que se reglamente (el decreto ya está en su fase final), se podrá comenzar a utilizar esta plataforma.

Virginia Rodes, coordinadora del Núcleo Interdisciplinario de Recursos Educativos Abiertos y Accesibles (Núcleo REA) de la Udelar, explicó que, en una primera instancia y gracias al financiamiento del Registro de Direcciones de Internet para América Latina y el Caribe (Lacnic), se digitaliza el material impreso para que pueda ser leído por lectores de pantallas accesibles a personas ciegas.

La propuesta pretende, en una primera etapa, contemplar a los jóvenes para que, a través del acceso al material correspondiente al plan de estudios de enseñanza primaria y educación media, puedan culminar sus estudios y tener la oportunidad de comenzar carreras universitarias.

Rodas recordó que, según los últimos datos oficiales (Censo del año 2011), hay en nuestro país 311.000 personas ciegas o de bajas visión, de las cuales 30.000 son niños o jóvenes que concurren a centros educativos.

El evento se realizó en la sala Maestro Julio Castro de la Biblioteca Nacional y participaron, además, el prorrector de la Udelar, Fernando Peláez, el presidente de UNCU, Gabriel Soto, y la gerente de Lacnic.