Cuando comience a aplicarse, habrán pasado 11 meses desde que debió haberse puesto en marcha la fiscalización de los octógonos de información acerca de excesos en grasas, azúcares y sodio en los alimentos.

Estaba planeado que la fiscalización comenzara el 1º de marzo de este año, pero las sucesivas postergaciones derivaron en un decreto aprobado en setiembre que indica que el control iniciará el 1º de febrero de 2021.

Ante esta demora en la fiscalización, algunas empresas que en sus productos habían colocado los octógonos con el aviso de exceso ya los dejaron de poner, según el ingeniero en alimentos Gastón Ares, quien participó en la redacción del proyecto inicial, votado en 2018.

En conversación con Montevideo Portal, Ares dijo que puede verse este cambio con claridad "en las góndolas de las galletas, donde hay muchos productos importados" entre los que "era muy común ver productos con stickers".

"Los productos importados no habían modificado el envase, sino que los importadores les colocaban los stickers. Esos stickers, cuando se dispuso la prórroga de la entrada en vigencia del decreto, dejaron de ponerse", advirtió Ares.

Añadió que, "de acuerdo a lo que está escrito, actualmente estaría vigente el decreto 272 (de 2018), el original, o sea que estrictamente los productos tendrían que tener obligatoriamente los logos de exceso si corresponde, pero como se introduce esa modificación en los límites a partir del 1º de febrero, en la práctica hasta el 1º de febrero no se va a fiscalizar ni controlar".

"Seguimos en esa especie de limbo donde hay algunos productos que sí tienen el logo de exceso y otros que no lo tienen, pero deberían tenerlo, entonces hay una mezcla en el mercado", apuntó.

El ingeniero recordó la nueva prórroga anunciada en setiembre, pero además señaló que en el nuevo decreto se modificaron "los criterios que se utilizan para definir el exceso de los nutrientes respecto al decreto original".

"Lo que cambia es la forma. En el decreto original lo que se hacía era considerar la proporción de las calorías que vos consumías en un determinado alimento que venía de los azúcares, de las grasas, de las grasas totales y de sodio. El nuevo decreto lo que hace es cambiar esa forma de cálculo, que lo que considera son los gramos de azúcar, grasa, grasas saturadas y los miligramos de sodio que tenés cada 100 gramos de producto (...) Los criterios actuales son un poco más exigentes que los anteriores, o sea que el porcentaje de productos que van a llevar el logo de exceso va a ser más alto con estos nuevos criterios respecto a los criterios anteriores", continuó Ares.

El ingeniero dijo que "es una diferencia que en algunas categorías es pequeña y en otras es más marcada". Sin embargo, señaló que "son muy pocos" los productos que debían llevar el octógono y ya no tendrán que llevarlo, "y va a ser más frecuente que productos que antes no llevaban logo ahora sí lo tengan que llevar".

"La principal objeción a todo esto que ocurrió son las prórrogas. Esta es una medida necesaria para que la gente pueda identificar qué productos tienen exceso, que son productos que nos están enfermando. Más actualmente en el contexto de coronavirus en donde hay una asociación muy fuerte entre la gravedad de la enfermedad y todas las comorbilidades: obesidad, sobrepeso, diabetes, hipertensión, enfermedades cardiovasculares", explicó.

Ares consideró que "esa relación" entre el coronavirus y las enfermedades "está muy marcada" y afirmó que incluso "se habla de que la pandemia no hubiera sido tal si no tuviéramos una incidencia tan grande a nivel mundial de estas enfermedades".

"Seguir retrasando casi un año más la entrada en vigencia de esta disposición, cuando ya había habido 18 meses de adaptación, es algo que preocupa en general. Es negativo para los ciudadanos uruguayos", sentenció.