Tras la terrible mortandad causada por la pandemia entre los adultos mayores albergados en residencias privadas, varias voces críticas señalaron que una de las causas de la tragedia era que esas residencias eran empresas privadas de lucro y que muchas muertes fueron consecuencia de una lógica de buscar las utilidades antes que atender adecuadamente a las personas mayores.

Ahora, tres grandes sindicatos de la provincia canadiense de Ontario se han unido para pedir al gobierno provincial, liderado por Doug Ford, la abolición de los centros privados de atención a los ancianos a largo plazo. Este pedido se produce después de que un nuevo estudio confirmó que las residencias privadas tienen más probabilidades de sufrir brotes y fallecimientos a causa del coronavirus que las residencias administradas por el gobierno provincial.

El Sindicato Canadiense de Empleados Públicos (CUPE), Unifor el Sindicato Internacional de Empleados de Servicios de Salud (SEIU Healthcare), que representan a miles de trabajadores de Ontario, exigen que el gobierno de la provincia ponga fin al sistema privado de cuidados a largo plazo para los adultos mayores.


"Las condiciones en las que se atiende a los residentes y las condiciones de trabajo del personal en estas residencias son inaceptables. Necesitamos el compromiso de Doug Ford para hacer que un cambio ocurra", expresó Candace Rennick, secretaria-tesorera de CUPE Ontario, en declaraciones recogidas por Radio Canadá Internacional.

Según el Ministerio de Salud y Cuidados a Largo Plazo de Ontario, en esa provincia existían en 2019 unas 626 residencias de atención a largo plazo para adultos mayores. El 58% son de propiedad privada. Un 24% son sin fines de lucro y el 16% es de propiedad de los municipios.

Los sindicatos también piden la creación de un registro del personal que trabaja en el cuidado de los adultos mayores en la provincia.

Sharleen Stewart, presidenta de SEIU Healthcare, declaró que los dueños de esas residencias para ancianos con fines de lucro dejan trabajar a cualquier persona porque no tienen suficiente personal. Pero no cualquiera puede hacer este trabajo.

Una de las características de estos centros con fines de lucro es que por un lado no contratan al personal necesario como para atender adecuadamente a los ancianos. Por otro lado, los salarios son tan bajos que no logran retener al personal, y esto hace que las personas que trabajan en estas residencias a menudo acaban con una sobrecarga de tareas.

Otro rasgo de este medio de trabajo es que la fuerza laboral está compuesta sobre todo por inmigrantes y minorías étnicas, que a menudo tienen que trabajar en más de un lugar para poder ganar lo suficiente. Esta rotación de personal entre distintas residencias de personas mayores fue señalada como una de las causas de los contagios con el Covid-19 en Quebec y Ontario.

Ante este panorama en las residencias con fines de lucro, los sindicatos lanzaron una campaña publicitaria llamada Care Not Profits, "Primero los cuidados, después el lucro" para difundir el mensaje.
"Tenemos que reparar el sistema y te necesitamos. Nuestros mayores se merecen algo mucho mejor", expresó Jerry Dias, Presidente Nacional de Unifor

Esta coalición sindical también quiere que esta iniciativa tenga un alcance en todo Canadá, a fin de abolir el sistema de residencias con fines de lucro en otras provincias. "Será un tema electoral y los gobiernos serán juzgados por sus respuestas", añadió Dias.

Un estudio publicado el 22 de julio en la revista de la Asociación Médica Canadiense confirma que los brotes del Covid-19 en las residencias privadas de cuidados a largo plazo para adultos mayores fueron mucho más graves que los que se produjeron en las residencias públicas de Ontario. El número de muertes y casos es casi el doble.

Según los autores del estudio, uno de los factores clave de esta diferencia es el diseño de las instalaciones.

Andrew Costa, uno de los autores del estudio dijo que "nos sorprendió ver lo importante que era el diseño... También nos decepcionó ver que muchas instalaciones todavía tienen un diseño que se remonta a 1972?.

La mayoría de las residencias privadas fueron construidas mucho antes que las instituciones públicas, por lo que no necesariamente cumplen con los estándares de hoy en día.

"Los edificios antiguos son lugares horribles para vivir porque no hay suficiente espacio, pero obviamente también es muy malo para el control de infecciones", expresó Costa.

El estudio también destaca que en las instalaciones más antiguas, a veces hasta cuatro residentes se ven obligados a compartir una habitación, lo cual es obviamente un factor que facilita la propagación del virus.

Ante este informe, la Asociación de Hogares de Cuidados a Largo Plazo de Ontario, que representa el 70% de los hogares de la provincia, decidió pasar la responsabilidad a manos del gobierno de Ontario.

"La comisión debe examinar tanto lo que ocurrió durante la pandemia, así como los problemas sistémicos que dejaron a los hogares de cuidados de largo plazo enfrentando una situación catastrófica", escribió un portavoz de esa asociación.

El gobierno de Doug Ford anunció en mayo el establecimiento de una comisión de investigación para dilucidar en detalle lo que ocurrió durante la pandemia en las residencias de cuidados a largo plazo de la provincia.

En la provincia de Ontario la pandemia mató a 1.400 adultos mayores que vivían en hogares de ancianos.