El exfutbolista brasileño Ronaldino y el actor y cantante estadounidense Will Smith, junto a su compatriota Nicky Jam y la albanokosovar Era Istrefi, iluminaron la ceremonia de Clausura del Mundial de Rusia 2018 en el estadio Luzhniki de Moscú.
Con una duración de un cuarto de hora, la misma, en la que participaron cerca de 800 personas, tuvo mucho ritmo y la música fue el hilo conductor del acto.
El espectáculo comenzó con una bonita combinación al ritmo de la canción 'Moscú nunca duerme', se recordaron momentos destacados del torneo, a las once ciudades que han albergado los partidos de esta Copa del Mundo y a las 32 selecciones participantes.
El cantante de 'reggaetón' Nicky Jam primero interpretó 'X' y a continuación, junto a Will Smith e Istrefi, la canción oficial del Mundial, 'Live It Up', producida por el afamado DJ Diplo.
Con la grada del Luzhniki volcada, Garifullina dio un giro de tuerca más con el inevitable 'Kalinka' y la sorprendente aparición estelar de Ronaldinho, que ejerció de percursionista y tocó el atabaque en pleno furor de la grada y de ambas aficiones.
Se puso fin al show, ya fuera de la mera ceremonia de clausura, con la entrada de la Copa del Mundo de manos de la modelo Natalia Vodianova y de Philipp Lahm, capitán de la selección alemana campeona del mundo el Brasil 2014.