La autoridad reguladora de medios de Hungría determinó que la plataforma digital Netflix violó una de sus leyes, controvertida por considerarse homófoba, al transmitir el beso de dos niñas que se aman en la serie de animación Jurassic World: Camp Cretaceous.

A esa conclusión llegó el consejo de la Autoridad Nacional de Medios y Servicios de Noticias (NMHH) tras analizar una denuncia de un ciudadano contra un episodio de esa serie por mostrar el amor de dos personas (ficticias) del mismo sexo.

Aprobada el año pasado en medio de una polémica que traspasó las fronteras de Hungría, la Ley llamada de "defensa de los menores" prohíbe hablar sobre o presentar la homosexualidad en programas para menores.

"La investigación concluyó que esta escena (la del beso) y la representación de criaturas que causan terror, que persiguen a los personajes, podrían ser perjudiciales para el desarrollo de la personalidad de los niños", afirmó la NMHH, aunque reconoce que no tiene autoridad sobre Netflix por tratarse de una empresa registrada en el extranjero (Países Bajos), adelantó que informará a las autoridades neerlandesas para que analicen la queja.

Según la autoridad húngara, el programa solo podría haber sido transmitido con la advertencia de que no es apta para menores de doce años, añade.

El año pasado, el Parlamento aprobó, gracias a los votos del gobernante Fidesz del primer ministro, el ultranacionalista Viktor Orbán, una ley que vincula la homosexualidad con la pedofilia y prohíbe hablar de la homosexualidad y el cambio de sexo a menores de edad, sea en las escuelas o en los medios dedicados a menores.

Para la Comisión Europea esa ley, tachada de homófoba, es "una vergüenza".

EFE