La muerte de Jonathan Correa, quien recibió durante años palizas y torturas, se desencadenó —el pasado viernes de madrugada— porque se olvidó de entrar a una de las perras que tenía su padre para que le diera de mamar a sus cachorros.
El hombre, de poco más de 30 años, tenía en su poder varios perros pitbull con los que cazaba y comercializaba. Sus allegados estiman que, cuando no tenía dinero para consumir pasta base, ponía a la venta a los animales a través de plataformas como Marketplace.
El padre del menor, quien tiene el mismo nombre que su hijo, fue imputado por homicidio y violencia doméstica, luego de que la Policía encontrara el cuerpo de su hijo en una zanja de Flor de Maroñas, barrio donde vivía junto a su pareja y el adolescente.
La Justicia decretó una prisión preventiva por 180 días, mientras avanza en la investigación, que deberá establecer el rol que tuvo la madre en toda la situación. Las golpizas contra su hijo comenzaron a los dos años, según la primera de 14 denuncias que se hicieron, según informó previamente Montevideo Portal.
El hombre se mostraba como una persona activa en redes sociales y posteaba fotos con sus hijos. En el caso de la niña, de nueve años, su tenencia está a cargo de su abuela. Por ejemplo, cada 13 de julio, subía una foto con Jonathan y añadía: “Feliz cumple, hijo”.
Fanático de los autos y de los perros, el imputado comenzó a tener problemas de consumo desde muy chico, según dijeron a Montevideo Portal sus allegados. “Al principio era algo que veíamos y bueno… pensábamos que por sus hijos iba a mejorar. Pero después eso no pasó”, contó una mujer, quien es familiar del ahora imputado.
Las golpizas contra Jonathan nunca fueron algo ajeno en la familia, pero las primas del adolescente fallecido mantenían la esperanza de que las autoridades tomaran cartas en el asunto para sacarlo de esa situación.
La familia no se explica cómo el padre se “encarnizaba” de esa manera con su hijo, mientras que —hasta el momento— no existen indicios de que la menor de nueve años fuera víctima de episodios similares.
En la audiencia de imputación, la defensa del investigado elevó un oficio a la Justicia para que su cliente fuera evaluado a través de una pericia psiquiátrica y psicológica. Ante esto, en las últimas horas la Policía recibió una orden de que el acusado fuera enviado al Hospital Vilardebó.
Se espera que el resultado de los exámenes sea divulgado en las próximas horas. En caso de que los profesionales así lo entiendan, implicaría que el individuo sea declarado inimputable por el homicidio.