Luciano Castro volvió a quedar bajo la lupa mediática tras un gesto que no pasó inadvertido y que reavivó la polémica alrededor del llamado “guapagate”. Luego de que se confirmara una infidelidad y salieran a la luz audios comprometedores enviados a una joven danesa, el actor realizó una acción pública que volvió a poner en el centro de la escena a su vínculo con Griselda Siciliani.
En la puerta del domicilio de la actriz apareció un pasacalle con una declaración de amor directa y contundente: “Te amo, Griselda, hasta el final, te extraño mucho. Luciano”. La imagen se viralizó rápidamente en redes sociales y fue replicada por distintos programas de espectáculos, generando opiniones divididas sobre el gesto y sus verdaderas intenciones.
Quien no se quedó callada fue Sabrina Rojas, que se refirió al tema en Sálvese quien pueda. La conductora interina dejó en claro que, si bien conoce de sobra a su ex pareja, esta vez la situación le resultó excesiva. “Todo lo que va haciendo Lu yo ya lo sé, lo conozco hasta los huesos, pero esto me pareció un montón”, expresó sin filtros.
Rojas también cuestionó el impacto mediático del gesto, teniendo en cuenta que Siciliani siempre se mostró incómoda con la exposición. “Si vos tenés a tu chica que te está diciendo que no quiere más líos mediáticos y le ponés un cartel así, yo salgo y le grito”, lanzó, visiblemente molesta.
Pero su descargo no terminó ahí. Apuntando directamente contra la forma de actuar del actor, agregó con ironía: “No entiendo bien cómo conecta sus neuronas para pensar que esto era una genialidad. En algún momento tenés que hacer las cosas bien”.
Finalmente, Sabrina cerró con una frase que no pasó desapercibida y que generó repercusiones inmediatas. “Cuando veo esto, siento que me casé con un boludo. Se me viene la película de Adrián Suar, queríamos que él sea más interesante”, disparó, dejando en claro su malestar y sumando un nuevo capítulo al escándalo