Donald Trump aseguró este lunes que no firmará ningún acuerdo con Irán que no sea “grande y significativo”, en medio de las negociaciones abiertas entre Washington y Teherán sobre el futuro del programa nuclear iraní.
El mandatario sostuvo, además, que cualquier eventual pacto será “exactamente lo contrario” del acuerdo nuclear firmado en 2015 durante la administración de Barack Obama, del cual Estados Unidos se retiró unilateralmente en 2018 durante el primer mandato de Trump.
Trump busca ampliar los Acuerdos de Abraham
En una serie de mensajes publicados en redes sociales, Trump reveló además que trasladó a varios líderes de Oriente Próximo la necesidad de ampliar los llamados Acuerdos de Abraham, impulsados originalmente en 2020 para normalizar relaciones entre Israel y países árabes.
Según detalló, durante conversaciones con representantes de Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Catar, Pakistán, Turquía, Egipto, Jordania, y Baréin. Y planteó que esos países deberían adherirse simultáneamente al esquema diplomático vinculado a Israel.
Trump incluso dejó abierta la posibilidad de que Irán participe eventualmente de ese marco regional, una hipótesis históricamente rechazada por Teherán.
La cuestión palestina sigue bloqueando acuerdos
Aunque Emiratos Árabes Unidos y Baréin ya integran los Acuerdos de Abraham, otros actores centrales de la región, especialmente Arabia Saudí, condicionan cualquier normalización plena con Israel a la creación previa de un Estado palestino.
Riad mantiene oficialmente su respaldo a una solución de dos Estados basada en las fronteras de 1967 y con Jerusalén Este como futura capital palestina, una posición rechazada por el actual gobierno israelí.
Negociaciones abiertas pero con diferencias profundas
Trump afirmó que las conversaciones con Irán “marchan bien”, aunque advirtió que no habrá un acuerdo apresurado y que ambas partes necesitan “hacer las cosas bien”.
Por su parte, el presidente iraní Masud Pezeshkian reiteró que cualquier pacto deberá contar con la aprobación del líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, y subrayó que Irán no renunciará a desarrollar tecnología nuclear.
Un escenario regional cada vez más delicado
La negociación se desarrolla en un contexto de alta tensión geopolítica en Oriente Próximo, marcado por la guerra en Gaza, la rivalidad entre Irán e Israel, la competencia por influencia regional, y la creciente presión estadounidense sobre Teherán.
La eventual firma de un nuevo acuerdo nuclear aparece además como una pieza clave dentro del reposicionamiento diplomático de Trump de cara a consolidar alianzas regionales y reforzar el liderazgo estadounidense en la zona.
Con información de agencias.