Un grupo de mujeres feministas autoconvocadas comenzaron a estar más activas en redes sociales esta semana a partir de declaraciones realizadas por el presidente de la Administración Nacional de los Servicios de Salud del Estado (Asse), Leonardo Cipriani, sobre la ley de interrupción voluntaria del embarazo (IVE), aprobada en 2012.
El colectivo de feministas que creó el mes pasado una cuenta de Twitter con el nombre “la IVE se defiende”, convocó a concentrarse frente a la Torre Ejecutiva este miércoles a la hora 18.
En la misiva que se entregará al presidente de la República, Luis Lacalle Pou, se solicitará la remoción de Cipriani como presidente de ASSE.
En la declaración se sostiene el “total rechazo a los dichos del presidente de ASSE y otros actores políticos con respecto al control de los procesos de IVE con el fin de desestimular los abortos”.
“Exigimos la renuncia de su cargo como presidente en el directorio de ASSE. Es imprescindible asegurar el total cumplimento de la norma, designando personas idóneas sensibilizadas con la temática, donde prevalezca una mirada integral, de derechos humanos y con enfoques de género”, señala el documento.
Cipriani manifestó al semanario Búsqueda días atrás que se revisarán los procesos de aborto con el fin de asegurar que los equipos interdisciplinarios que atienden a las mujeres que buscan abortar no actúen “de una manera muy automatizada”.
“Queremos ver que estén cumpliendo la función de que, si una mamá desea seguir adelante con su embarazo y para eso está necesitando algún apoyo desde el Estado, si trabajamos en red, se lo podamos brindar”, expresó el jerarca.
Por su parte, la directora ejecutiva de Mujer y Salud en Uruguay (MYSU), Lilián Abracinskas, dijo este jueves en conferencia de prensa que la actuación de Cipriani como presidente de ASSE "despierta inseguridades" y que "su interpretación sobre la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo genera alta preocupación, porque demuestra su conocimiento o su mala fe".
La organización sin fines de lucro señaló que la designación de Gabriela Fisher como responsable de los servicios de Salud Sexual y Reproductiva de la Red de Atención Primaria (RAP) Metropolitana es una señal alarmante y que "da cuenta" de que Cipriani "podría estar sesgando con su postura antiaborto el funcionamiento de la principal institución pública proveedora de servicios de salud del país".