La muerte de Abril Melina Marino Pereira, una joven de Maldonado que había viajado a Ushuaia, y de su guía, Emiliano Feida, en el glaciar Vinciguerra, conmocionó a la población argentina y uruguaya.

Los cuerpos de las víctimas fueron extraídos del lugar luego de un operativo especial debido a la altitud y al tipo de terreno donde estaban, precisó Clarín. La Policía de Argentina planeaba llevarlos a la capital de la provincia argentina en helicóptero, pero el tiempo no lo permitió.

Desde la Policía de Ushuaia dijeron a El País que los cuerpos fueron “avistados anoche por un grupo de montañistas afines al guía cuando todavía no estaba el procedimiento judicial”.

“Se sabía de la zona donde estaban porque en ese sendero hay afluencia y se habían cruzado a otro grupo de escaladores. Es una comunidad y hay conciencia sobre los otros, y al pasar las horas y ver que no aparecían comenzaron llamados consultando por los chicos”, dijeron los rescatistas al medio uruguayo.

Quienes ayudaron a rescatar los cuerpos de la uruguaya y el argentino precisaron que se trata de una zona de “montaña” cuya dificultad es “media”. Se trata de una caminata de cuatro horas que tiene un terreno “muy pedregoso”. Para recorrerlo es necesario llevar “crampones, cuerdas y arneses para acceder”.

Horas antes de la tragedia, Feida hizo un posteo en el que describió el paisaje en el que trabajaba. “Lo que nosotros llamamos el patio de casa, pareciera estar preparándose para que salgamos a jugar. Algunas cosas suceden de manera sutil, aunque no podamos percibirlas completamente”, escribió.

Si bien la investigación continúa, las primeras informaciones apuntan a que ambos habrían sufrido una caída en circunstancias que todavía no han sido esclarecidas. Las autoridades no brindaron detalles adicionales mientras avanzaban en el operativo para retirar los cuerpos, tarea para la que se preveía apoyo aéreo.