A más de un año de los hechos, la Justicia arribó en las últimas horas a una condena de 22 años de cárcel en un caso de feminicidio que causó conmoción.

Tal como informáramos, el hecho ocurrió el 19 de marzo de 2025 en el complejo habitacional Euskalerría, en Malvín Norte. Allí, el agresor atacó a la víctima —su expareja— y, en el culmen de la violencia, salió con la víctima ya inconsciente al balcón del piso 7 y se lanzó con ella al vacío.

La mujer, que tenía 25 años, murió en la caída. En ese momento, los testigos contemplaron con horror una escena increíble: el sujeto había sobrevivido a la caída y continuaba golpeando a la mujer, ya exánime, algo que solo dejó de hacer cuando fue detenido por la Policía. Pasó dos semanas internado y luego ingresó en prisión preventiva.

Demasiadas alertas

La periodista Paula Ojeda estuvo presente en la audiencia en la que se dictó sentencia, y en su crónica publicada en El País queda establecido que la agresión no fue algo ocurrido al calor del momento, sino el corolario de una prolongada situación de violencia.

De acuerdo con dicha crónica, el crimen se produjo cuando la joven acudió al apartamento donde había convivido con su pareja para retirar sus pertenencias y poner fin definitivamente a la relación. Su intención era trasladarse a vivir con su abuela.

Mientras reunía sus cosas, se produjo una discusión que rápidamente escaló en violencia. La primera llamada al 911 no fue hecha por la víctima, sino por la propia madre del agresor, quien dijo que en el apartamento se estaba produciendo una riña. Testigos relataron que el hombre golpeó a la joven y arrojó objetos por la ventana.

Una vecina declaró que observó cómo la víctima intentaba abandonar el lugar con sus bolsos cuando fue interceptada por el acusado, que la tomó por los brazos y la arrastró nuevamente hacia el interior del apartamento, pese a su resistencia. Durante esos momentos, la mujer pedía ayuda y advertía que él iba a matarla.

Varios vecinos escucharon los gritos y presenciaron parte de la secuencia. Según la reconstrucción realizada por la Fiscalía, el agresor condujo a la joven hacia una ventana que daba al balcón ,mientras ella intentaba liberarse. La situación también fue advertida por policías que acababan de llegar al edificio tras la denuncia de emergencia.

Cuando los efectivos intentaban acceder al apartamento, el hombre tomó a la víctima, que ya se encontraba desvanecida, y se lanzó con ella desde el séptimo piso. Ambos cayeron desde unos 15 metros sobre el pavimento.

Denuncias reiteradas

Durante la audiencia, la fiscal Andrea Mastroianni leyó un mensaje enviado por la abuela de la víctima minutos antes del crimen. En él le pedía que abandonara el apartamento cuanto antes y regresara a su casa.

Al momento del feminicidio, el criminal acumulaba cuatro denuncias: tres por violencia doméstica presentadas por la víctima y una realizada por su propia madre.

La relación entre víctima y victimario había durado aproximadamente tres años.