Un singular caso policial en el departamento de Rivera tuvo su resolución en las últimas horas, luego de que se iniciara una investigación tras un hecho que tuvo como protagonistas a dos adolescentes que denunciaron haber sido baleados.
Según consignó la jefatura local en un comunicado, el caso comenzó cuando la Policía recibió un llamado al 911 informando que al centro de salud local habían ingresado dos menores con impactos de bala.
Al ser entrevistados, los adolescentes declararon que estaban en las escalinatas del Cerro Marconi, un punto céntrico de la ciudad fronteriza, cuando un vehículo pasó y les disparó, provocándoles las heridas.
Ante esa versión, la Policía de Rivera activó un operativo para buscar a los presuntos agresores y revisar cámaras del sector a través del Centro de Comando Unificado Departamental. Sin embargo, no se encontró evidencia de que los menores estuvieran en ese lugar ni de que hubiese pasado un auto con personas disparando.
Frente a la falta de pruebas, los jóvenes cambiaron su declaración y explicaron que, mientras estaban en el Cerro Marconi, jugaban con una pistola de aire comprimido que pertenecía a uno de ellos y se provocaron las heridas por accidente. Por “miedo” a las consecuencias, contaron inicialmente la historia del ataque desde un vehículo.
Tras la confesión, uno de los menores fue entregado a su abuela cuando ella se presentó en la seccional policial. El otro adolescente fue derivado a un centro del Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU) porque no se pudo identificar a un responsable adulto que se hiciera cargo de él.