El predio de la histórica bodega Irurtia de Carmelo comenzará a ser rematado en la tarde de este miércoles 11 de marzo. El remate judicial, a cargo de José Ignacio Borrazás Deambrosis, partirá sin base y se concretará en dólares.

El predio comprende construcciones de embotellado y expedición; piletas y destilería; cava; cobertizo y balanza; oficinas y entrepiso, y depósito y talleres. En total, tiene un área de 7728 m².

La historia de la bodega Irurtia está ligada a la inmigración europea y al trabajo familiar que fue transmitido de generación en generación.

Su origen se remonta a comienzos del siglo XX, cuando el inmigrante Lorenzo Irurtia llegó a Uruguay desde el País Vasco en busca de nuevas oportunidades.

Las primeras plantaciones de vid comenzaron alrededor de 1913, aprovechando las condiciones climáticas y de suelo de la región, que ya por entonces mostraba un fuerte potencial para el desarrollo de la vitivinicultura. Con el paso de los años, la producción creció y la familia decidió avanzar en la elaboración propia de vinos.

En 1940, nació formalmente Bodega Irurtia, marcando el inicio de una tradición que continúa hasta hoy. Desde entonces, la empresa se mantuvo como una bodega familiar, con distintas generaciones de los Irurtia involucradas en la producción y el desarrollo del proyecto.