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Etapa de definición

Qué dijeron los rugbiers, las pericias y la pena reclamada: así va el juicio por Báez Sosa

Las instancias en el juzgado llegan a su fin y la condena es esperada para el 31 de enero; piden que acusados vayan a prisión perpetua.

17.01.2023 13:40

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2023-01-17T13:40:00-03:00
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Montevideo Portal

El juicio en Argentina contra ocho jugadores de rugby acusados de matar a Fernando Báez Sosa entró en su etapa de definición, justo cuando este miércoles se cumplen tres años desde que el adolescente de 18 años fuera asesinado a golpes a la salida de un boliche en el balneario Villa Gesell, en la costa argentina.

La jornada de este martes fue la penúltima de las 13 instancias previstas para tomar declaraciones a unos 150 testigos, al tiempo que la condena es esperada para el 31 de enero.

De momento, hubo tres acusados que rompieron el silencio y realizaron consideraciones sobre lo ocurrido ese día: Máximo Thomsen, Ciro Pertossi y Luciano Pertossi. Mientras el abogado de la familia Báez Sosa, Fernando Burlando, reafirmó que pedirá prisión perpetua para los acusados.

Sosa murió tras recibir una paliza a la salida de una discoteca en Villa Gesell, localidad ubicada a unos 400 kilómetros al sur de Buenos Aires. Máximo Thomsen, Matías Benicelli, Enzo Comelli, Blas Cinalli, Ayrton Viollaz y Luciano, Ciro y Lucas Pertossi están acusados de homicidio doblemente agravado por alevosía y participación de dos o más personas.

Mientras cinco de los miembros del grupo (Máximo Thomsen, Ciro Pertossi, Enzo Comelli, Matías Benicelli y Blas Cinelli) pegaban a Báez, los otros tres (Ayrton Viollaz, Lucas y Luciano Pertossi) impidieron que sus amigos y otras personas lo defendieran, de acuerdo a la Fiscalía.

La declaración de Máximo Thomsen

El principal acusado, Máximo Thomsen, declaró este lunes en el juzgado. “Quiero pedir disculpas, es algo que nunca hubiese buscado”, dijo al inicio. Luego relató por qué, según él, ese día lo echaron del boliche Le Brique, y lo que pasó cuando salió.

“En la calle voy con los chicos. Uno de los chicos estaba sentado del otro lado y voy para ese lado. Miro para la derecha y veo que uno de mis amigos se estaba por meter en una ronda de gente desconocida, salgo detrás de él. Me pegan una piña en la cara. Reacciono tirando patadas. No sé a quién, no sé a dónde, pero nunca con intención de matar a nadie. Lo único, me metí a pelear porque era una persona contra muchos”, dijo sobre el momento de las agresiones.

“Siento que alguien me pone la mano en el pecho, es un amigo y me dice basta. Me di vuelta y me fui. Uno de los chicos dice que terminó mal. Yo digo: ‘¿Cómo? Si fueron segundos’”, agregó después.

Ante la pregunta de quién es el que se ve golpeando en un video, dijo: “No voy a responder sobre otra persona. Yo no soy. Veo una pelea”.

“¿Recordás a la persona caída?”, cuestionó el fiscal García. “Hoy en día, por todo lo que deduje, es la víctima”, contestó.

“¿Le pegó patadas a esa persona que está en el suelo?”, volvió a preguntar el fiscal. “No sé. No recuerdo. Me acuerdo de que entré [en la ronda] pegando. Entré en shock por todo lo que había pasado”, aseguró Thomsen.

El momento de la golpiza fue registrado por tres cámaras de seguridad pública, dos privadas de videovigilancia y tres teléfonos celulares, señaló Clarín.

El fiscal del juicio, Juan Manuel Dávila, dijo en la mañana de este lunes que la declaración de Thomsen “robustece” la teoría del caso. “Él no ha refutado nada de todo lo que se probó en el debate”, sostuvo.

El abogado de la familia de la víctima, en tanto, desacreditó la declaración. “Es insólito el intento de defensa que tienen. El relato no coincide con lo que se ve en video”, dijo Burlando, según Clarín.

La versión de Ciro y Luciano Pertossi

Ni bien comenzó la audiencia de este martes, Ciro Pertossi pidió la palabra y negó haberle pegado una patada a Báez Sosa. “Esa patada. Quisiera aclarar que cuando veo al chico y me doy cuenta que estaba en el piso, frené la patada”, dijo, según consignó el diario argentino Clarín.

El joven también pidió realizar un comentario sobre un audio registrado tras los hechos, donde se escucha la frase “no se cuenta nada a nadie”. “Cuando yo estaba viendo el teléfono y lo que hablaban los chicos, decían que ya había gente en Zárate que sabía que nos habíamos peleado, y yo no quería que mis padres se enteren”, dijo el acusado.

Su hermano, Luciano Pertossi, había sido la semana pasada el primero de los acusados en romper el silencio. “Quiero aclarar que no estaba ahí como están diciendo”, dijo el jueves 9. El fiscal del caso pidió que dijera dónde estaba, pero Pertossi se negó a responder. “No se esfuerce en hacer preguntas porque no voy a contestar”, afirmó.

Ese día en el juzgado fueron analizados por peritos los videos que forman parte de la carpeta investigativa.

Los padres de los acusados: de “mis hijos no son asesinos” a “no soy ninguna puta”

Este martes 17 también prestaron declaración los padres de los acusados. Uno de los que lo hizo fue Mauro Pertossi, padre de Luciano y de Ciro. “Mis hijos no son asesinos. Son chicos, adolescentes, vagos, como decimos en el barrio. No lo puedo creer”, dijo.

La madre de Enzo Comelli, María Alejandra Guillén, salió al cruce de Burlando. “Quiero aclararle al señor Burlando que no soy ninguna puta, fue tremendo escuchar esa palabra para mí y mi familia”, dijo la mujer, y afirmó que su familia está “devastada” y en “una agonía constante”.

En tanto, el padre de Matías Benicelli dijo: “Escucho que nos dicen hijos de puta. No le encuentro explicación. Es terrible, un dolor terrible para todos. Quieren curar el dolor generando más dolor”.

El testimonio de los forenses

El forense Diego Duarte declaró el lunes 9 y dijo que el análisis del cadáver denotó una “visible saña sobre el cuerpo, con múltiples lesiones”. “Nunca vi algo semejante”, afirmó.

Duarte dijo que Báez Sosa “presentaba múltiples agresiones en la parte del rostro” y “tenía una importante hemorragia dentro del cráneo”. “Fueron traumatismos multicausales, donde hay lesiones de varios órganos, entonces es una sumatoria de todo. Pero por más que tenga lesiones aisladas, tanto en el hígado como en el pulmón, lo más importante es el sistema nervioso”, sostuvo.

Dos días después, el miércoles 11, declararon los peritos que extrajeron las muestras de sangre de la ropa y la información de los celulares de los acusados. A través de los testimonios, fue revelado que en el dedo meñique izquierdo de la mano de la víctima había rastros de ADN compatibles con el perfil genético de Blas Cinalli, informó La Nación.

César Guida, responsable del Área Genética Forense del Instituto de Investigación Criminal y Ciencias Forenses Norte, señaló que una decena de prendas de los imputados tenían manchas de sangre que coinciden con el perfil genético de Báez Sosa, entre ellas dos zapatillas pertenecientes a Máximo Thomsen y una camisa de Matías Benicelli.

Lo que dijo la madre de Báez Sosa

Los padres de Fernando Báez Sosa siguieron gran parte del juicio desde el juzgado y en distintas ocasiones realizaron declaraciones a la prensa.

“Cada vez que nos sentamos ahí, Fernando está con nosotros. Ver las manchas de sangre que dejó por la cantidad de golpes que recibió, es muy duro. No es fácil de ver todos los días cómo le dieron patadas y mataron a tu hijo”, dijo Silvino Báez, el padre de la víctima, después de la audiencia del 11 de enero.

Graciela Sosa, la madre de la víctima, afirmó que las pruebas son contundentes. “Creo que todos están implicados y espero que le den la pena máxima”, dijo.

Los dos rugbiers sobreseídos

En la causa hubo dos jóvenes que fueron sobreseídos. Alejo Milanesi y Juan Pedro Guarino declararon este lunes 16 como testigos. Ellos vacacionaron con los ocho imputados, y, previo a quedar sobreseídos por falta de pruebas en su contra, estuvieron detenidos junto al grupo.

Guarino dio su versión sobre lo que vio esa noche. “Salgo caminando por atrás y veo a mi izquierda que Luciano Pertossi está peleando con otro chico. Llego cuando Luciano ya no se estaba peleando más. Voy a ver cómo estaba él. Lo siento en un banco. Viene Ciro Pertossi. Luego escucho gritos a mi derecha, Luciano y Ciro se levantan y se van, imaginé que iban a pelearse de vuelta, no lo podía creer”, dijo.

“Miro, veo a Máximo Thomsen y a un chico tirado en el piso, y después me entero de quién era. Cuando vi eso no lo podía creer, me enojó muchísimo, me fui solo”, agregó.

“Habíamos ido de vacaciones a pasarla bien. Ellos ya se habían peleado en otras ocasiones. Había hablado con mi mamá y mi novia que si volvía a pasar me iba a volver de las vacaciones. Nunca lo pude creer”, dijo después.

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