La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, de 65 años, reveló en su cuenta de X que desde que asumió el cargo duerme normalmente "de 0 a 3 horas" por noche. El mensaje fue publicado en la noche del lunes 21 de julio, al término de una jornada festiva por el Día del Mar.
"El descanso de hoy ha sido realmente agradecido; por primera vez en mucho tiempo pude dormir cinco horas, y por la tarde me puse al día de golpe con el planchado de un montón de pañuelos y ropa interior", escribió Takaichi en la red social.
En el mismo mensaje, la mandataria repasó sus obligaciones gubernamentales de los últimos días e indicó que en los días laborables el tiempo se le agota realizando tareas domésticas como limpiar la bañera, lavar los platos o hacer la colada, para luego verse "absorbida" por la lectura de documentos oficiales durante la madrugada, de acuerdo con EFE.
Antecedentes: críticas por sus llamamientos al trabajo intensivo
Las declaraciones se producen en un contexto de controversia previa. El año pasado, tras la victoria de Takaichi en las primarias del gobernante Partido Liberal Democrático (PLD), el Grupo Nacional de Abogados para Víctimas de Karoshi —término japonés para referirse a la muerte por exceso de trabajo— le pidió que se retractara de unas palabras en las que aseguró querer que todos en su equipo trabajasen "como caballos" y afirmó que ella misma abandonaría el concepto de conciliación familiar, según EFE.
La propia Takaichi sumó polémica poco después al convocar una sesión de trabajo con sus asistentes a las tres de la madrugada para preparar una intervención parlamentaria. El episodio generó críticas de la oposición, aunque la primera ministra aclaró que fue un caso aislado porque su máquina de fax estaba estropeada.
En diciembre, durante la ceremonia de entrega del premio a la frase más célebre del año —otorgado precisamente a su promesa de "trabajar, trabajar, trabajar"—, Takaichi defendió su postura. "No es mi intención que se vea trabajar muchas horas como una virtud", dijo, aunque aclaró que como líder de Japón quiere hacer "lo que haga falta" para contribuir al desarrollo del país, según EFE.