El pasado martes, el Aeropuerto Internacional de Carrasco registró en las últimas horas desvíos de vuelos provenientes de Argentina debido a la niebla, un escenario que, en teoría, debía quedar atrás con la incorporación de un nuevo sistema de aterrizaje de alta precisión.
La situación llamó la atención porque en 2025 la terminal completó la instalación de un Sistema de Aterrizaje Instrumental (ILS) Categoría III B, diseñado para permitir operaciones incluso en condiciones de visibilidad extremadamente baja.
Sin embargo, según supo Montevideo Portal en comunicación con el aeropuerto, el sistema aún no está operativo. En ese sentido, explicaron que, si bien ya está instalado, aún está en proceso de “obtener las autorizaciones finales por parte de la autoridad aeronáutica para quedar operativo”, señalaron.
El ILS III B es una de las categorías más avanzadas en aviación comercial. Permite aterrizajes prácticamente automáticos que guían a la aeronave mediante señales electromagnéticas hasta la zona de toque de pista, incluso con niebla densa.
Hasta ahora, Carrasco operaba con un sistema Categoría I, que exige mayor visibilidad y suele obligar a desviar vuelos en invierno hacia aeropuertos alternativos.
La incorporación del nuevo equipamiento fue presentada como un salto de calidad para el país. Desde Aeropuertos Uruguay aseguraron en su momento que colocaría al aeropuerto en un nivel comparable con grandes terminales internacionales.
El proyecto incluyó además obras de infraestructura, balizamiento y la instalación de miles de luces LED en pistas y calles de rodaje, necesarias para acompañar la operativa del sistema.
Pese a que la instalación ya está completa, la falta de habilitación impide su uso en operaciones reales, lo que explica por qué, ante episodios de niebla como el de las últimas horas, los vuelos deben seguir desviándose.
Hasta que no se completen las autorizaciones, el aeropuerto continuará operando con las limitaciones del sistema anterior.